Mahony otra vez en el cónclave

Participarán 117 cardenales para elegir al sucesor de Benedicto XVI
Mahony otra vez en el cónclave
El excardenal Roger Mahony oficiaba una misa el Miércoles de Ceniza (2008) en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles.
Foto: Archivo AP

Roger Mahony, quien el 1 de febrero fue restringido de funciones públicas por la Arquidiócesis de Los Ángeles debido al papel proteccionista que jugó en los casos de sacerdotes pederastas; será uno de los 117 cardenales que elegirán al sucesor de Benedicto XVI, quien ayer renunció como Pastor Supremo de la Iglesia Católica.

La reprimenda que le puso el arzobispo José Gómez no le impide a Mahony participar en el cónclave a desarrollarse después del 28 de febrero, día en que será efectiva la renuncia de Benedicto XVI tras casi ocho años de pontificado.

“El Cardenal Mahony, como arzobispo emérito, y el Obispo Curry, como obispo auxiliar, siguen siendo obispos con facultades en la Arquidiócesis de Los Ángeles, con plenos derechos para celebrar los sacramentos de la Iglesia y servir a los fieles sin restricción”, aclaró la Arquidiócesis de Los Ángeles.

El propio Cardenal Mahony confirmó ayer que viajará al Vaticano para participar en el proceso electoral del nuevo Papa. De los 117 cardinales que estarán en el cónclave, según el dato que ofreció la Santa Sede; 11 son de EEUU y 19 de Latinoamérica; la mayoría (61) son de Europa, principalmente de Italia (21).

Nacido en Hollywood y criado en el Valle de San Fernando, Mahony se ordenó como sacerdote en 1962, a la edad de 26 años, y en 1991 fue consagrado como Cardenal.

Al ser menor de 80 años (el 27 de febrero cumple 77), Mahony está habilitado para votar y ser votado en la reunión de cardenales de la que saldrá humo blanco para declarar al sucesor de Benedicto XVI.

Para el Mahony, quien fue Arzobispo de Los Ángeles de 1985 a 2011 y lidió con una demanda de $660 millones de dólares para víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, esta será la segunda vez que participe en un cónclave. En abril de 2005 estuvo en la elección de Joseph Ratzinger como sucesor de Juan Pablo II.

“Recuerdo claramente sus palabras cuando nos dijo a los cardenales que elegía el nombre de Benedicto XVI debido a su afición por el espíritu de oración y a la Regla de San Benedicto, y también porque el Papa Benedicto XV [de 1914 a 1920] sirvió durante un tiempo de guerras y disturbios en todo el mundo”, indicó Mahony a través de un comunicado.

Uno de los grandes legados de Benedicto XVI, apuntó Mahony, será su enfoque en la nueva evangelización, en la que todos los católicos ejerzan ese papel de predicar el mensaje cristiano.