Mursi despide a uno de sus asesores

Se dice que había criticado el poder de los Hermanos Musulmanes

Jaled Alam Eldin (izq.), asesor del Presidente, quien fue despedido del gabinete del Gobierno egipcio por el mismo Mohamed Mursi.
Jaled Alam Eldin (izq.), asesor del Presidente, quien fue despedido del gabinete del Gobierno egipcio por el mismo Mohamed Mursi.
Foto: AP

EL CAIRO, Egipto (EFE).— El dirigente salafista Jaled Alam el Din, que ayer fue cesado como asesor del presidente egipcio, Mohamed Mursi, criticó ayer el monopolio del poder que ejercen los Hermanos Musulmanes en el Gobierno.

En una rueda de prensa, Alam el Din, miembro del partido salafista Al Nur, explicó que hacía meses había presentado personalmente su renuncia porque “veía que el país no podía depender de un solo grupo”, en alusión a los Hermanos Musulmanes, en los que militaba Mursi antes de alcanzar la presidencia.

El exconsejero se posicionó en contra de ese grupo islamista porque “lo controla todo en el poder” y consideró que Mursi debería unir a todos los egipcios a la hora de tomar decisiones.

“Estoy contento por haber dejado un puesto con el que no estoy de acuerdo. No quiero trabajar como una pieza de decoración”, sostuvo Alam el Din.

El asesor cesado comenzó a llorar cuando el portavoz de esa formación, Nader Bakar, apuntó que la presidencia podría pedir disculpas por lo ocurrido con Alam el Din, que trabajaba desde agosto pasado como consejero de medio ambiente.

El portavoz de la presidencia egipcia, Yaser Ali, había explicado en la víspera que la decisión de Mursi estuvo motivada por una serie de informaciones que señalaban que Alam el Din “había intentado sacar provecho de su puesto”.

El exasesor defendió su inocencia y recordó que ya en agosto pasado rechazó ser ministro de Medio Ambiente, en protesta por el escaso número de carteras ofrecidas por el primer ministro, Hisham Qandil, al partido Al Nur, la segunda fuerza más votada en las elecciones parlamentarias del año pasado.

Ese primer Ejecutivo tras las presidenciales de junio pasado, formado en su mayoría por tecnócratas y representantes del Partido Libertad y Justicia (brazo de los Hermanos Musulmanes), despertó las críticas de los salafistas, contrarios a la exclusión de las principales fuerzas políticas.