Mentora de Dorner ofreció pistas para su captura

La oficial de entrenamiento Teresa Evans cuya disputa con el exoficial de la policía de Los Ángeles provocó el despido del hombre suministró información valiosa a las autoridades
Mentora de Dorner ofreció pistas para su captura
Oficiales examinan una camioneta, en Yacaipa, California, como parte de la búsqueda de Dorner.
Foto: Archivo / AP

LOS ANGELES – La oficial de entrenamiento cuya disputa con el exoficial de la policía de Los Ángeles Christopher Dorner provocó su despido, dijo que un presentimiento suyo llevó a las autoridades a nombrar como sospechoso al exagente en el asesinato de una pareja de Orange County, lo que desencadenó en una persecución que acabó con el suicidio de Dorner en una cabaña en la montaña.

“En mi mente, lo sentí como una posibilidad muy remota”, dijo Teresa Evans ayer. “Pero mi instinto fue más fuerte que eso. Algo me dijo que había algún tipo de conexión.” El fenecido agente la había acusado de brutalidad policial en 2008, dando lugar a su despido, en el 2009, por hacer declaraciones falsas.

El 4 de febrero, cuando pocos conocían de Dorner, la policía de National City, cerca de San Diego, llamó a Evans y le informaron que habían encontrado algunas de sus pertenencias, incluyendo municiones, piezas de un uniforme de policía.

“Sólo escuchar su nombre era suficiente para hacerme sentir mal”, dijo Evans en una entrevista con Los Angeles Times.

El mismo día se enteró de que Mónica Quan, hija del expolicía de Los Ángeles Randal Quan, y su novio habían sido asesinados a tiros y sus cuerpos encontrados en un coche en un garaje de un estacionamiento en Irvine.

Evans recordó que el excapitán había representado a Dorner en audiencias disciplinarias tras su despido.

La fémina dijo que no podía evitar una “sensación persistente”, mientras se preguntaba si Dorner podría haber matado a la mujer en una especie de venganza contra su padre.

“Tengo que llamar a la policía de Irvine”, recordó la mujer.

De inmediato, los oficiales del departamento entendieron lo valioso de la información brindada y descubrieron un manifiesto online con las supuestas intenciones de Dorner para atacar a varios componentes de la policía de Los Ángeles.

El 6 de febrero, tres días después del tiroteo, la policía de Irvine celebró una conferencia de prensa en la que nombró al exagente como sospechoso. A la mañana siguiente, las autoridades manifestaron que Dorner abrió fuego contra los agentes de policía.

Dorner murió, aparentemente, de una herida de bala autoinfligida mientras se encontraba en una cabaña incendiada, después de un enfrentamiento violento con fuerzas del orden.

La versión de las autoridades apunta a que el individuo habría matado a cuatro personas, entre éstas un detective de San Bernardino y un oficial de la policía de Riverside.