Pedro Meyer, un sinónimo de arte digital

Un ícono en sí mismo, el fotógrafo mexicano Pedro Meyer habló de las imágenes en la época del 'byte'
Pedro Meyer, un sinónimo de arte digital
Pedro Meyer muestra la imagen que tomó a nuestra colaboradora Katia Fuentes con una aplicación del iPhone.
Foto: Katia Fuentes / El Mensajero

CIUDAD DE MÉXICO.— Hay fotógrafos dedicados al paisaje, a la moda o al periodismo, otros que recrean situaciones o conceptos, pero son pocos los que además de dominar uno o varios géneros ha aportado avances en la historia de la fotografía. Pedro Meyer es uno de ellos.

A mediados del siglo XIX, Louis Daguerre inventa el daguerrotipo, el primer proceso fotográfico. George Eastman con Kodak aporta la fotografía instantánea y la película en rollo a finales de ese mismo siglo. La foto a color se le atribuye a las empresas Kodachrome y Agfacolor en los años treinta; y a finales del siglo XX, después de décadas de dominar la fotografía tradicional, el fotógrafo mexicano Pedro Meyer es reconocido internacionalmente como el pionero de la fotografía digital.

Su trabajo de principios de los años noventa presenta lo opuesto a lo analógico. La serie “Fotografío para recordar” que cuenta la historia de sus padres en formato CD-ROM, viene a ser el primer disco en el mundo que utiliza audio e imagen en un programa para computadora. En la onírica colección, “Verdades y Ficciones”, piezas ya icónicas como, ‘El santo de paseo’ y ‘La tentación del ángel’, recreadas en Photoshop, marcan una nueva era en la historia de la fotografía universal.

El pionero y prolífico artista, a sus 77 años, no sólo continúa con la innovación en su constante producción de imágenes. Meyer trabaja en la apertura de un museo dedicado exclusivamente a la fotografía. El Foto Museo Cuatro Caminos —que se inaugura en octubre en la Ciudad de México—, busca presentar exposiciones que propongan reciprocidad. “Queremos que haya interacción entre el artista y el público, yo creo que ya quedaron atrás las exposiciones pasivas y contemplativas solamente”, explica vía Skype, desde su casa en Coyoacán.

El museo, que cuenta con más de cinco mil metros cuadrados dedicados a la fotografía, tiene como misión educar al público. “En los últimos cinco años, la fotografía ha pasado de ser el patito feo de la cultura, a la vanguardia. En una semana se suben más fotografías a la Red de lo que se produjeron en los primeros 170 años de su historia. Esto trae un nivel de desinformación con respecto a la imagen, verdaderamente abrumador”, sostuvo.

Este gurú de la fotografía digital expuso que si a diario se suben millones de fotos al internet es porque además de ser gratis, las cámaras hacen prácticamente todo. “Los que están tomando fotos saben bien poco de fotografía, entonces ahora tenemos que educar visualmente a montones de gente”, aseguró.

Entre los inagotables proyectos de Meyer está el portal web ZoneZero.com, que incluye el trabajo de casi dos mil fotógrafos. La Fundación Pedro Meyer, que se dedica a preservar y difundir su obra a la investigación y a la publicación impresa y en línea, además de ofrecer cursos, exposiciones y un diplomado por internet. “Es un ecosistema que abre el espacio de comunicación en donde no solamente tenemos contacto con la gente más cercana, sino que estamos en interacción con públicos más diversos”.

Otro logro ocurrió en 2004, con Herejías, una retrospectiva de su vida que participó en 60 exposiciones y 17 países simultáneamente. Herejías está compuesta por una base de datos de 350 mil imágenes y un libro muy pesado, con una propuesta diferente en cada una de las 60 exhibiciones.

Curioso y autodidacta desde sus inicios, en 1985, cuando las cámaras digitales todavía no existen, Pedro obtiene su primera computadora y crea sus primeras impresiones digitales de negativos escaneados. “Parecen como el tejido de punto que hacen los indígenas, pues eran con impresoras de puntitos, cada pixel un cuadrito”, describió Meyer. “Venían amigos a la casa y me decían que yo estaba perdiendo el tiempo en estas idioteces, que yo era un buen fotógrafo. ‘Bueno’, decía yo, ‘lo que pasa es que tú ves lo que pasa hoy, no lo que va a venir'”, relató con certeza.

Casi 30 años después de su primera computadora, Pedro también disfruta de la cámara en su teléfono iPhone, en donde tiene y usa más de 60 aplicaciones para foto.

Para cerrar la conversación iniciada vía Skype y que culminó con una tacita de café espresso en la sala de su casa, Meyer invita a los lectores de esta entrevista a entrar a su base de datos con medio millón de imágenes [localizable en el sitio PedroMeyer.com]. “Es lo más importante de lo que he hecho. La obra es la totalidad de mis fotos en una base de datos, en la que tú puedes navegar y estar presente en todos los momentos de mi vida”, finalizó.

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