‘Acto de terrorismo’

Obama condena ataque mientras el FBI identifica las bombas utilizadas
‘Acto de terrorismo’
Docenas se reúnen para participar en un servicio religioso en memoria de Martin Richards, el niño de 8 años que murió en el atentado terrorista del lunes en Boston.
Foto: EFE

NUEVA YORK.— Un vocero de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) señaló ayer que las dos explosiones ocurridas la víspera cerca de la meta del Maratón de Boston fueron causadas “probablemente” por bombas caseras fabricadas en ollas de presión.

En rueda de prensa celebrada en Boston, Rick Deslauriers, quien está a cargo de las investigaciones de la FBI, explicó la posibilidad de que las bombas fueran fabricadas con ollas de presión con clavos y fragmentos de metal en su interior.

Agregó que era también probable, de acuerdo con los fragmentos hallados tras las detonaciones, que las dos bombas hubieran sido llevadas al sitio donde explotaron en bolsas de nylon o en mochilas que se cargan a la espalda.

Por su parte, el presidente Barack Obama calificó los ataques de Boston como un acto de terrorismo a la vez que renovó su llamado a no apresurar conclusiones sobre los autores y sus motivaciones.

“Este fue un cobarde y abominable acto y dado lo que sabemos ahora que paso, el FBI lo está investigándolo como un acto de terrorismo. Cada vez que se usan bombas para atacar a civiles inocentes, eso es un acto de terrorismo”, dijo.

Deslauriers indicó que más de mil agentes estaban encargados de la investigación y que hasta el momento no habían ubicado a ningún sospechoso ni tampoco nadie se había responsabilizado del atentado.

Pidió a la gente que reportara a cualquier persona que pudiera haber hablado del maratón como de un posible blanco, debido a que “alguien sabe quién hizo esto”.

Asimismo, solicitó a los asistentes al maratón reportar si vieron a alguien cargar alguna bolsa pesada de nylon, donde pudieran estar contenidas las bombas.

También, el FBI está examinando unas fotografías en las que aparece una bolsa en el suelo que podría contener uno de los artefactos explosivos.

Un testigo envió las fotografías a la cadena WHDH, una filial de NBC, que las ha remitido al FBI, encargado de liderar la investigación sobre el ataque.

Las fotografías muestran la zona cercana a la línea de meta antes y después del suceso, y en la primera de ellas puede verse una bolsa cerca de un buzón de correos y reclinada sobre una valla en la que se apoyan los espectadores.

En la segunda “no hay rastro de la bolsa”, según la cadena, que ha difuminado algunas partes de la foto, incluido el espacio donde se encontraba la bolsa, “porque es muy gráfica”.

En Washington, el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid (D-NV) informó ayer a la prensa, que se detectó un sobre con ricina, en la correspondencia del senador Roger Wicker (R-Miss).

El director de Buró Federal de Investigaciones (FBI) Robert Mueller y la Secretaria de Seguridad Nacional (DHS) Janet Napolitano, se reunieron con legisladores en una sesión dedicada a los ataques de Boston, pero también se discutió la misiva.

La ricina puede causar hemorragia intestinal e incluso la muerte, es una de las toxinas más potentes que existen.

La policía del Capitolio interceptó la carta en el centro para revisar la correspondencia, el martes por la mañana.

Mientras tanto, de acuerdo con información recabada en los hospitales locales, la cadena de televisión CNN elevó este martes a 183 heridos por las explosiones, de los que 23 se encuentran en estado crítico y nueve de los cuales son niños.

La cifra de personas que perdieron la vida se mantiene en tres. Ayer se conoció la identidad de dos de las víctimas: una es Martin Richard, de ocho años, y la otra es Krystle Campbell, de 29 años.

Asimismo, la Universidad de Boston informó que la tercera víctima era uno de sus estudiantes de posgrado, aunque no reveló el nombre en espera de obtener el permiso de la familia.

Por su parte, el gobernador de Massachussets, Deval Patrick, manifestó que era indispensable que la gente se mantuviera unida y que no comenzara a culpar de la tragedia del lunes a ciertos grupos de la sociedad.