Volvo S60 Polestar, de las pistas a la calle

La firma sueca presenta su primer vehículo de producción desarrollado junto a su división deportiva; echan mano de toda la tecnología para ponerla al servicio de todos los usuarios.
Volvo S60 Polestar, de las pistas a la calle
Amortiguadores, chasis y bastidor, cosas que el Polestar heredó de los bólidos de las pistas de carreras.
Foto: Volvo

Partiendo de las grandes prestaciones otorgadas por el chasis del S60 se diseñó este vehículo que aplica todos los avances del mundo del deporte motor: Volvo S60 Polestar

En el proceso de creación del bólido tuvieron gran importancia los tests realizados en el chasis a lo largo de las rápidas autobahns alemanas y en los fríos caminos suecos. Otro papel fundamental lo cumplió el piloto de prueba Robert Dahlgren, uno de los encargados de la puesta a punto.

Combinando lo mejor del S60 equipado con el motor T6 y del S60 Polestar Concept, se consiguió un auto de gran dinámica de conducción pero que a la vez es práctico para el uso diario.

El motor T6 de seis cilindros turbocargado de la versión tradicional fue optimizado mediante la inclusión de un turbo más grande, un nuevo intercooler, nuevo sistema de escape y un ECU reconfigurado. Esto da como resultado una potencia de 354 HP. Esta planta motriz le permite acelerar de 0 a 60 mph en 4.9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 156 mph.

El impulsor lleva acoplada una transmisión de seis velocidades automática que transmite la fuerza a todas las ruedas y que cuenta con un sistema de control de arranque.

También incorpora un pack aerodinámico que cuenta con alerón y difusor trasero; y un splitter frontal. Todos estos elementos fueron desarrollados en el tunel de viento junto al departamento de investigación de Volvo.

Otros mecanismos tomados de los bólidos de carrera de Polestar son los amortiguadores Ohlins, frenos de alta capacidad y el ya mencionado chasis optimizado.