España deja dudas

Campeona del mundo se ve mal en su victoria ante la débil Haití
España  deja dudas
Judelin Aveska (izq.) evita que el balón llegue al español Roberto Soldado en una acción del partido disputado ayer en Miami.
Foto: AP

MIAMI (EFE).— La selección española dio ayer una imagen de indolencia y falta de ideas y ritmo ante una débil e inocente Haití a la que ganó por un ajustado 2-1 en un partido amistoso que poco sirvió para resolver las incógnitas que tiene el conjunto dirigido por Vicente del Bosque.

Haití, situada en el puesto 63 de la clasificación FIFA, puso en aprietos en la segunda mitad a una España que buscaba que este partido fuera un laboratorio de pruebas para la Copa Confederaciones que se disputará en Brasil del 15 al 30 de junio.

A pesar de que el inicio prometía una goleada ante la debilidad caribeña, con dos goles en los primeros minutos, el paso del tiempo fue animando a los haitianos, que se veían con opciones de lograr un resultado histórico.

El partido no sirvió para empezar a descifrar si Iker Casillas será titular en la Confederaciones, ante la poca acción que vio durante los 45 minutos que estuvo en el campo.

También se mantienen las dudas sobre quién debe ser el centro delantero de la Roja, pues ni Fernando Torres ni Roberto Soldado tuvieron su noche.

El delantero del Chelsea lo intentó sin fortuna en varias ocasiones en los primeros minutos, pero poco a poco se fue diluyendo con el resto de sus compañeros.

“Tenemos que aprovechar mejor nuestras oportunidades de anotar para no comprometer los partidos”, dijo Torres.

Soldado, el jugador del Valencia, falló las cuatro grandes ocasiones de las que dispuso, aunque dos de ellas dieron en los palos.

Ni el toque ni las entradas por las bandas que se trabajaron en entrenamientos previos, ante la idea de practicar ante Haití una presumible táctica que se espera usarán algunos rivales en Brasil, sirvieron de mucho ante esa debilidad, que llevó a que en el 8′ Cazorla aprovechara la indolencia de los centrales haitianos para disparar, raso y cruzado, desde fuera del área y anotar el primero.

Pasaron otros 10 minutos para que en una inocente pérdida fuese aprovechada por Mata para levantar la pelota suavemente sobre la defensa para que Cesc Fàbregas hiciera el segundo de cabeza.

A partir de ese momento la ausencia de un rival creíble y el calor apagaron a la vigente campeona del mundo y de Europa.

La falta de ideas española animó a los haitianos, que optaron por aprovechar esta ocasión única de jugar contra un campeón del mundo y se animaron a atacar.

La incredulidad y regocijo del público haitiano llegó a su cuota máxima cuando en el 76′, Wilde superó a la zaga española al internarse por la izquierda del área para marcar un gol que sorprendió a los españoles.

El susto pudo haber sido mayor si las siguientes acometidas de los haitianos hubieran tenido más de fortuna ante el marco rival.