Estallido crea caos en escuela

Media docena de personas salieron huyendo del área en Santa Ana
Estallido crea caos en escuela
Imagen sacada de un video de cámaras de seguridad de la Preparatoria Valle de Santa Ana, que tiene alrededor de 1,800 estudiantes.
Foto: AP

SANTA ANA (AP).— Una explosión que tuvo lugar ayer en la sala de calderas del gimnasio de una escuela del Sur de California levantó brevemente el techo del edificio y dañó la estructura pero no causó heridas importantes.

La explosión, que ocurrió a las 7:30 a.m. en un vestuario de la Escuela Preparatoria Valle de Santa Ana, sucedió antes de que comenzaran las clases, aunque algunos alumnos e iban llegando al recinto escolar, indicaron las autoridades.

El video de las cámaras de seguridad que emitió la televisora KABC-TV mostró cómo la violenta explosión levantó el techo del edificio mientras que al menos media docena de personas salían corriendo. La explosión también arrancó las puertas de sus bisagras y generó nubes de humo que salían del edificio, donde se encuentran el gimnasio, vestuarios y oficinas.

Deidra Powell, portavoz del Distrito Escolar Unificado de Santa Ana, dijo que siete alumnos sufrieron heridas leves como ansiedad, zumbidos en los oídos y dolores de cabeza. Cuatro estudiantes fueron trasladados al hospital a causa de sus heridas.

“Principalmente estaban conmocionados”, dijo el capitán Jon Muir, portavoz del Departamento de Bomberos del condado de Orange. Indicó que las explosiones arrancaron una puerta y la despidieron a unos 75 pies, quitaron al menos otras tres puertas de sus bisagras, derribaron tejas y levantaron el techo entre cuatro y cinco pulgadas por encima del muro que lo sustenta.

“Fue algo muy grande”, aseguró. “Fuimos afortunados de que no hubiera niños adentro. Fue una gran explosión”.

Los investigadores de bomberos creen que la causa puede haber sido un problema mecánico o de las instalaciones de gas dado la fuerza de la explosión se manifestó hacia arriba y no hacia afuera, indicó Muir.

La mayor parte del daño se limitó a la zona ubicada entre los vestuarios de los niños y las niñas, afirmó Powell.

También se envió una brigada antibombas como precaución.

La escuela volvió a abrir sus puertas alrededor de las 8:30 a.m. y los alumnos asistieron a clases normalmente, aunque algunos cursos que se dictan cerca del lugar donde ocurrió la explosión se trasladaron otros locales.

“Estamos al final del año escolar y esto no va a provocar ninguna alteración a lo que ya estaba planificado”, indicó Powell.

Los alumnos del último año no se encontraban en la escuela porque estaban preparando las ceremonias de graduación. El jueves es el último día de clases.

La escuela, que abrió en 1959, tiene unos 1,800 alumnos inscritos.