Suníes vuelan una mezquita

La intolerancia sectaria aumenta en la guerra civil de la nación siria
Suníes vuelan una mezquita
El secretario de ONU, Ban Ki Moon, llama a la comunidad internacional para que crímenes en Siria sean llevados a la justicia.
Foto: Notimex

AMÁN, Jordania.— Extremistas suníes volaron una mezquita chií en un poblado del este de Siria que fue atacada por los rebeldes a principios de semana, en otra señal de la intolerancia sectaria que se acrecienta en la guerra civil en esa nación, dijeron ayer domingo activistas de oposición.

Agregaron que la demolición del templo fue perpetrado por un grupo sirio afiliado a Al Qaeda, en un reflejo de la determinación de los extremistas de expulsar a los chiíes de Hatla, un poblado de la región de Deir el Zour cerca de Irak.

El martes, los rebeldes combatieron en el lugar contra un grupo de milicianos leales al régimen y mataron a más de 60 combatientes y civiles chiíes, afirmaron los activistas.

En un video aficionado del incidente más reciente, se ve a combatientes ingresando a la mezquita de Hatla y pisoteando libros, algunos con fotos de clérigos en los forros. A continuación se observa una explosión que destruyó el edificio, pero su cúpula quedó intacta.

El video mostrado ayer domingo en el Internet parecía ser legítimo y correspondía con otra versión reportada desde el área por Associated Press.

Rami Abdurraman, fundador del grupo Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, dijo que la mezquita fue demolida el viernes, tres días después del combate. Otros videos que fueron divulgados previamente mostraban a los rebeldes insultando a los chiíes y dejaba entrever que habían incendiado casas de chiíes.

“Es claro que quieren erradicar a los habitantes chiíes de Hatla”, dijo el activista a la AP.

El pueblo era habitado por varios miles de personas, entre ellas un 30% de chiíes. La comunidad de Hatla situada a orillas del río Éufrates, que era considerada defensora del régimen ha sido tomada en gran parte por los rebeldes, entre ellos el grupo Jabhat el Nusra, vinculado a Al Qaeda.

El levantamiento sirio comenzó hace más de dos años con protestas pacíficas contra el presidente Bachar al Assad, pero se convirtió en una guerra civil en la que han muerto 93 mil personas.

La mayoría de los rebeldes en Siria pertenecen a la mayoría suní, mientras que Assad ha mantenido el apoyo de los grupos minoritarios, entre ellos los alauíes, de origen chií, además de los cristianos y los chiíes.