Miles dan su apoyo a Morsi

Partidarios del presidente egipcio intentan frenar a la oposición
Miles dan su apoyo a Morsi
Un opositor del presidente egipcio, Mohamed Morsi, en manifestación, pide que el mandatario renuncie, en El Cairo, ayer.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto.— Decenas de miles de partidarios del presidente islamista de Egipto se reunieron ayer viernes para una enorme manifestación que cubrió parte del bulevar principal cerca del palacio presidencial de El Cairo en una demostración de fuerza contra los opositores que exigen su destitución e indicio de un aumento en las tensiones y polarización.

Con imágenes del presidente Mohammed Morsi, cantos coránicos y consignas de “islámico, islámico en la mira de los laicos”, la manifestación demostró que los partidarios islamistas de Morsi y su Hermandad Musulmana intentaron dar un toque religioso a las profundas diferencias políticas de la nación.

La manifestación a favor de Morsi de ayer viernes tuvo el propósito de contrarrestar los planes de sus rivales de organizar manifestaciones masivas el 30 de junio, en el aniversario de su llegada al poder en 2012, exigiendo su renuncia. Morsi fue elegido después de una revuelta popular que derrocó al entonces presidente Hosni Mubarak en 2011.

El año de Morsi en el poder se ha visto marcado por una inestabilidad política constante y una economía decaída, males que están claramente vinculados.

Los opositores de Morsi afirman que él y su Hermandad han ido acumulando poder sistemáticamente, excluyendo a los liberales, los grupos laicos e incluso a los musulmanes salafistas ultraconservadores.

Un vacío de seguridad persistente y la agitación política han ahuyentado a los inversionistas extranjeros y a los turistas. La ya maltrecha economía egipcia ha seguido debilitándose, agotando las reservas de divisas y empeorado la escasez de combustible y los cortes de electricidad, además de que el desempleo ha aumentado. Todos estos factores se han sumado a los sentimientos en contra de Morsi, polarizando aún más la nación.

Sus partidarios argumentan que la oposición, que perdió las elecciones, está tratando de imponer su voluntad a través de protestas callejeras. Su contracampaña está adquiriendo tonos religiosos cada vez más.

El jueves, un líder de Gamaa Islamiya, Abdel Asam-Maged, dijo en un mitin en la sureña ciudad de Minya, un bastión de su grupo, que “quienes conspiran contra Morsi y quieren su destitución son los [cristianos] extremistas coptos, los comunistas y los restos” del régimen de Mubarak.

“Nuestros muertos están en el cielo, y los suyos, en el infierno”, añadió.