Bolsas europeas reaccionan ante anuncio sobre intereses

El anuncio de que deja abierta la posibilidad de que los tipos de interés en la Zona Euro se ubiquen aún más abajo de lo que se encuentran.
Bolsas europeas reaccionan ante anuncio sobre intereses
Mario Draghi aseguró que la política monetaria será expansiva sólo el tiempo necesario.
Foto: EFE

Los mercados europeos reaccionaron hoy con euforia a las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien dejó abierta la posibilidad de rebajar aún más los tipos de interés de la zona euro.

Tras la reunión mensual del BCE, Draghi aseguró que la política monetaria será expansiva el tiempo que sea necesario, y también insistió en que el programa de compra de deuda está listo para actuar cuando se necesite, lo que provocó fuertes rebotes en las bolsas y una caída casi generalizada en las primas de riesgo de los países periféricos.

La bolsa española se disparó al alza y cerró con unas ganancias del 3,07 %, la de París subió el 2,9 %; el de Milán, el 3,44 %; el de Londres, el 3,08 % y el de Fráncfort, el 2,11 %.

También la bolsa de Portugal, que ayer perdió el 5,31 % por la crisis política en el país, subió un 3,70 %.

Estas ganancias llegan un día después de las fuertes caídas bursátiles en Europa motivadas por el miedo a que la crisis de Portugal acabe con el Gobierno luso, que las tensiones en Egipto eleven el precio del petróleo o que las protestas de Turquía y Brasil lastren los resultados de algunas empresas.

El BCE no defraudó y como se esperaba anunció que mantiene los tipos de interés en el mínimo histórico de un 0,5 %, pero las palabras de su presidente, Mario Draghi, gustaron mucho más a los inversores.

Según algunos expertos, lejos de decepcionar, como en otras ocasiones, Draghi supo “jugar a las cartas a la perfección” porque sabe que los mercados quieren medidas de estímulo, ya sea vía financiación a las pymes, compra de bonos o bajadas de tipos.

Ante la negativa de Alemania, ninguna de estas medidas era factible, por lo que al banquero central sólo le quedaba jugar la baza de las expectativas futuras que es, además, lo que mueve los mercados, y lo hizo “sin dejar ningún cabo suelto”.