Empieza la batalla final

Primer duelo por la Copa Libertadores en casa de Olimpia
Empieza la batalla final
Ronaldinho, jugador estelar del equipo brasileño Atlético Mineiro, in- tentará ayudarle a conquistar su primera Copa Libertadores.
Foto: EFE

ASUNCIÓN, Paraguay (EFE).— El Olimpia paraguayo y el Atlético Mineiro brasileño disputarán hoy en Asunción el partido de ida de la final de la Copa Libertadores, en la que los locales buscarán un resultado que les acerque a su cuarto título y los visitantes un marcador que les permita sentenciar en casa el día 24.

El Olimpia, gran revelación del torneo, contará nuevamente con el apoyo de su afición, que ha convertido el estadio Defensores del Chaco, sede del partido de hoy, en un auténtico fortín.

La afición paraguaya agotó las 32,500 entradas que se pusieron a la venta y estableció un nuevo récord de recaudación en el país, cercano al millón y medio de dólares.

Inferior técnicamente que el rival, el Olimpia tratará de imponer su garra y su lucha en el césped para obtener su cuarta Libertadores, once años después del último título, logrado ante el también brasileño Sao Caetano en la tanda de penaltis.

Aprovechando el factor campo, el técnico local, Éver Almeida, saldrá con un equipo ofensivo en el que destaca el regreso de su principal jugador, el argentino Juan Manuel Salgueiro.

Los jugadores del Olimpia no descartan dar la sorpresa, igual que ya hicieron en las anteriores eliminatorias ante el Tigre argentino, el Fluminense brasileño y el Independiente de Santa Fe colombiano.

“El Atlético Mineiro tiene la obligación de ganar por ser un equipo brasileño, por las estrellas, pero a nosotros nadie nos quita este sueño. No lo veo favorito a Mineiro pero tampoco me veo tan favorito”, aseguró el delantero del club paraguayo, Freddy Bareiro.

Por su parte, el Atlético Mineiro llegó el lunes por la noche a Asunción, tras ser despedido por más de 500 aficionados en el aeropuerto de Belo Horizonte, ilusionados en que el equipo logre un resultado en Asunción que permita sentenciar la final sin dificultades en casa.

El equipo brasileño, apuntado por muchos como el favorito en la justa antes de empezar el torneo debido a su gran plantilla, llega a su primera final cargado de moral tras haber eliminado en la semifinal en casa al Newell’s Old Boys argentino en tanda de penaltis.

El técnico Alexi Stival se llevó a toda la plantilla a tierras paraguayas, incluidos los jugadores lesionados o suspendidos, como premio por la gran trayectoria del equipo en la competición.