‘Recen por mi viaje a Brasil’

Presidirá en ese país la XXVIII Jornada de la Juventud Católica

‘Recen por mi viaje a Brasil’
El papa Francisco saluda desde la ventana de su residencia en la Plaza de San Pedro durante las oraciones del Ángelus, y antes de su viaje a Brasil, y pide a los fieles que le acompañen con sus plegarias.
Foto: EFE

CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano (EFE).— El papa Francisco pidió ayer a los fieles que le acompañen con las plegarias durante el viaje que emprende hoy, 22 de julio, a Río de Janeiro, para presidir en la ciudad brasileña la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud Católica, que se prolongará hasta el 29 de julio.

“Os pido que me acompañéis espiritualmente con la plegaria en mi viaje que comienzo mañana [hoy]”, dijo el Pontífice ante varias decenas de miles de personas que asistieron en la Plaza de San Pedro del Vaticano al rezo del ángelus.

Francisco afirmó que en Río de Janeiro habrá tantos miles de jóvenes de todo el mundo que la próxima JMJ será la ” Semana Mundial de la Juventud” católica y animó a los muchachos a preguntarle a Jesús “qué tienen que hacer con sus vidas, cuál es el camino que deben tomar”.

“Esta se puede llamar la semana de la juventud. Todos los jóvenes que estarán en Río querrán sentir la voz de Jesús, escuchar a Jesús. ¿Señor, qué debo hacer con mi vida?, ¿qué quieres de mí?, ¿qué camino debo tomar”, señaló el Papa.

El Papa dijo a los miles de jóvenes presentes en la plaza vaticana, algunos de los cuales portaban pancartas donde estaba escrito “Buen viaje”, que también ellos, todos los jóvenes del mundo, no solo los que estén en Río, deben hacerse la misma pregunta: “Señor, Jesús, ¿qué debo hacer con mi vida?”.

Francisco pidió también la intercesión de María, “tan amada y venerada en ese país” (Nuestra Señora de Aparecida es la patrona de Brasil y el Papa la visitará en su santuario el día 24) y puso en sus manos “esta nueva etapa de la gran peregrinación de jóvenes por el mundo”.

En los últimos días el papa Bergoglio no ha cesado de referirse a la JMJ de Río de Janeiro y ayer se trasladó desde el Vaticano a la basílica de Santa María la Mayor de Roma para pedir a la Virgen su protección para el que será su primer viaje internacional.

El 8 de julio pasado el Papa viajó a la isla italiana de Lampedusa, a un centenar de kilómetros de las costas africanas, para mostrar su solidaridad a los inmigrantes indocumentados.

Por otra parte, Rio de Janeiro, la llamada “ciudad maravillosa”, como la famosa letra de una samba, y sus famosos símbolos —desde el Cristo del Corcovado hasta su malecón a lo largo de Copacabana e Ipanema, entre otras playas—, será la que reciba al Santo Padre en su primera salida al extranjero desde que fue elegido como cabeza de la Iglesia católica en marzo.

Con sus seis millones de habitantes, esta es la ciudad que albergará por siete días al primer papa latino, el otrora cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, que tenga la Iglesia católica.

La llamada “cruz peregrina”, uno de los símbolos de la jornada, fue llevada en carro a recorrer las playas de Copacabana, Ipanema y Leblón, grandes puntos de concentración turística y fue dejada en una iglesia de la zona para una misa dominical.

La cruz de 3.8 metros de altura, fue un regalo del fallecido papa Juan Pablo II para los jóvenes del mundo y desde que la otorgó en 1984, ha recorrido el mundo entero como un símbolo de la fe católica y ha acompañado todas las ediciones de las jornadas.