Riesgo en préstamos del día de pago en Internet

La falta de regulaciones en la 'web' complica la supervisión para proteger a los consumidores
Riesgo en préstamos del día de pago en Internet
Dinero adelantado al pago, en LA. Este tipo de préstamo está creciendo ahora por Internet, y es riesgoso para el consumidor.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

WASHINGTON, D. C.— Es un mercado nuevo, atractivo y sin muchas regulaciones. Se espera que para 2016, un 60 % de los préstamos del día de pago se realicen en la web. Senadores debaten una nueva legislación para proteger a los consumidores que utilicen estos servicios.

Annette Smith (69), de Rocklin, California, pidió prestado $500 a Wells Fargo. Un préstamo tipo día de pago que efectuó 63 veces, a través de descuentos en su cheque de Seguro Social. Cuando consultó por otras opciones financieras le dijeron que el pago a través de cuotas no estaba disponible en ese momento. Durante cinco años, esta mujer terminó pagando $3 mil, solo por concepto de servicios e intereses.

“Cuando me di cuenta de todo lo que había gastado estaba avergonzada de haberlo permitido. Pero luego me di cuenta de que no debía ser la única en esta situación”, dijo.

Efectivamente no lo es. De acuerdo a Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), en los últimos 12 meses, un 6 % de los hogares obtuvo crédito a través de servicios financieros alternativos, como los préstamos del día de pago.

Este sistema se basa en un adelanto de dinero en efectivo. Aquí un prestatario extiende un cheque a un prestamista a cambio de un préstamo en efectivo a corto plazo. El prestamista no cobra el cheque hasta la siguiente fecha de pago de sueldo del prestatario. Estos servicios llegan a tener tasas de interés de entre 225% a 500%.

“Los clientes no tienen idea en lo que se están metiendo. Lo que ocurre es que piden un préstamo y les aseguran que si pagan a tiempo no tendrán un interés tan alto, pero luego si no pueden pagar la cantidad completa, entonces las tasas vuelan y ese préstamo puede terminar costando el quíntuple”, explicó David Silberman, director asociado del Buró de Protección para el Consumidor.

“Creo que hay mucho lugar para mejorar y entregar mayor información a los consumidores, para que entiendan mejor en lo que se están metiendo”, agregó.

Diferentes estados tienen regulaciones respecto a los intereses que se aplican a este tipo de servicios. Por ejemplo, en Maine, el Buró de Protección para los Consumidores, autoriza la operación de siete instituciones que ofrecen préstamos de día de pago. El estado limita una tasa de interés máxima del 30%.

Sin embargo, ahora con el crecimiento de este tipo de servicios a través de Internet, líderes estatales y federales aseguran que los consumidores están cada vez más desprotegidos.

“La industria ha cambiado. Hoy, como condición, los prestamistas exigen la información personal de la cuenta de banco. Estas transacciones representan un problema para los reguladores”, comentó Eric Wright abogado del Buró de Protección para los Consumidores en Maine.

Las compañías que ofrecen este servicio en línea, en general, no tienen licencias estatales para operar y eso implica que no obedecen regulaciones que limiten sus costos de operación y recargo.

“Todos están de acuerdo en que los préstamos del día de pago son costosos, pero debemos asegurarnos que son supervisados adecuadamente”, dijo el senador Bill Nelson (D-FL) en una audiencia que analizó el impacto de este tipo de servicios en la población de adultos mayores.

“Este servicio está creciendo rápido en Internet y se puede convertir en la manera principal en que se asignan estos préstamos. Esto presenta problemas ya que las personas dejan que saquen el dinero directamente de sus cuentas de banco. Hay muchas prácticas abusivas que se están realizando a través de prestatarios en línea”, señaló la senadora Susan Collins (R-ME).

De acuerdo a un nuevo estudio de Center for Responsible Lending un 25 % de los consumidores de este servicio son adultos mayores. En 2010, tres millones de estadounidenses cursaron préstamos del día de pago a través de Internet.