CCSF en la encrucijada por permanecer

Una división entre directivos y usuarios del Colegio de la Ciudad de San Francisco replantea cómo mantener la acreditación de esta institución educativa para 2014

Al centro, un reflexivo Robert Agrella en reunión con medios organizada por New America Media.
Al centro, un reflexivo Robert Agrella en reunión con medios organizada por New America Media.
Foto: Ricardo Ibarra / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— El CCSF se encuentra en una encrucijada sobre cómo mantener su acreditación en el verano de 2014, mientras unos apuestan por seguir al pie de la letra las sugerencias del ACCJC (Comisión de Acreditación de Colegios Comunitarios, por sus siglas en inglés), y otros, por el contrario, desacreditar a los “acreditadores”.

La problemática surgió en las últimas semanas, luego de que el Departamento de Educación –de carácter federal– respaldara las quejas del Colegio de la Ciudad de San Francisco y la Federación de Profesores de California (CFT, sus siglas en inglés), al revocar la denegación de la acreditación del CCSF en 2014.

“Nos complace que el Departamento de Educación de los Estados Unidos estuviera de acuerdo con nosotros en que el proceso (del ACCJC) era profundamente defectuoso, cuando hacemos un llamado a la ACCJC para que anule su decisión sin precedentes de negar la acreditación a CCSF”, había declarado el presidente del CSF, Joshua Pechtalt.

El Departamento de Educación respaldó al menos tres puntos planteados por CFT y AFT 2121 (Federación de Profesores Americanos) en la negación de la acreditación para 2014: conflicto de intereses, una equivocada confianza en las deficiencias planteadas y una inadecuada representación docente en los equipos de acreditación.

La falta de claridad en la evaluación al CCSF, destacada por el Departamento de Educación, impulsa a los sindicatos de maestros y grupos estudiantiles a combatir a la ACCJC, mientras que el special trustee –algo así como el director principal del Colegio–, Robert Agrella, tiende a complacer a la comisión acreditadora mediante el cumplimiento de sus sugerencias.

“Creo firmemente que el mejor camino para mantener la acreditación de CCSF es seguir las reglas, regulaciones e instrucciones de la Comisión (ACCJC), y seguir mostrando importantes avances hacia el cumplimiento de los requisitos y normas de elegibilidad”, había escrito Agrella en un comunicado.

En una reunión organizada por New America Media ofreció incluso un escenario en el cual el Colegio de la Ciudad perdiera su acreditación el próximo año: “Posiblemente tengamos que abrir nuestros campus a otras instituciones educativas para que nuestros alumnos puedan continuar sus clases”.

Advirtió que aquellos estudiantes con 75 por ciento de sus créditos aprobados, no tienen nada de qué preocuparse, pues alcanzarán a egresar con un título acreditado. Pero para aquellos miles de estudiantes que no van en niveles avanzados, “tendremos que encontrar maneras para que los estudiantes puedan ser transferidos (a otras instituciones) y mantengan su historial académico”.

Esa misma noche que New America Media sentó a Robert Agrella frente a periodistas de San Francisco, estudiantes y simpatizantes con la lucha por la educación pública en CCSF realizaron un acto de protesta en el interior del edificio de City Hall, donde exigían que el alcalde Ed Lee fijara una postura en apoyo al Colegio de la Ciudad, más éste nunca se presentó y esa misma noche del 20 de agosto, 26 manifestantes fueron detenidos por la policía local.

José Cruz, un activo mexicano en San Francisco estuvo presente en esa manifestación. Egresado de CCSF, dijo que “la educación es algo muy importante para los inmigrantes. Tuve oportunidad de ir al City College y me ayudó a integrarme a esta sociedad. Así, yo quiero que la misma oportunidad que yo tuve la tengan las demás personas”.

Las demandas de apoyo hacia Ed Lee eran para revocar todas las sanciones que el ACCJC giró contra CCSF y, justamente, destituir “la dictadura” del special trustee, Robert Agrella.