Alcalde de Los Angeles confía en una reforma migratoria

El alcalde Eric Garcetti habla con La Opinión sobre la reforma migratoria
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Alcalde de Los Angeles confía en una reforma migratoria
El alcalde angelino, Eric Garcetti, se calificó como optimista al referirse a la reforma migratoria.
Foto: Ciro César / La Opinión

A pesar del pesimismo en torno a la reforma migratoria, el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, no duda que 11 millones de estadounidenses sin papeles serán legalizados.

“Todavía pienso que esto se logrará, sea este año o no, nadie puede predecirlo, pero creo que esto ocurrirá”, dijo Garcetti, en una reunión editorial con La Opinión.

El conflicto en Siria ha enfriado el debate en torno a la reforma migratoria en el Congreso y muchos coinciden en que el tema ha dejado de ser una prioridad para una legislatura que está pasando a la historia como la menos productiva desde 1947.

“Estoy complacido por lo que se logró en agosto, en términos de cambiar las mentes y la batalla retórica en Washington D.C. y todo el país. Creo que los defensores [de la iniciativa de reforma] hicieron un buen trabajo”, agregó.

Líderes comunitarios ven ahora pocas oportunidades de que el Gobierno Federal otorgue este año a 11 millones de personas un documento que evite su deportación y les permita trabajar.

El alcalde de Los Ángeles, quien ya recauda firmas de líderes de las ciudades más grandes del estado para respaldar un camino a la ciudadanía para los sin papeles, se reunió el sábado con Valerie Jarrett, asesora de Obama, para hablar –entre otros temas- del panorama frente a la política migratoria. “Ellos no son súper optimistas, pero sienten que esta pelea no ha terminado”, comentó el edil.

Garcetti considera un giro positivo el escuchar posturas más flexibles entre los republicanos. “Me sorprendió cómo está la oposición ahora respecto a la reforma migratoria, lo cual es una buena señal […] En verdad inicia un cambio. Ahora, esto no está cerca aún en los líderes de Washington, especialmente del Partido Republicano, aunque los demócratas también tienen algo de culpa”, expresó el alcalde, en su visita a este diario.

Garcetti, el segundo alcalde latino en 141 años, hizo un balance de sus primeros 74 días al frente del gobierno municipal, período en que alcanzó un contrato laboral con su otrora adversario político, el sindicato de empleados del Departamento de Agua y Energía (DWP) y —según él— sentó las bases de una administración “cercana a los residentes” de la ciudad.

Asimismo, abrió la Oficina de Asuntos de Inmigrantes, enfocada en asistir a este grupo en distintos asuntos, pero —sobre todo— en los pasos que éstos deben seguir si se aprueba una reforma migratoria.

“Quiero pelear por ellos”, recalcó el funcionario. “Tendrían papeles o no, pero quiero que sean parte de aprender cómo opera el ayuntamiento y que participen”, señaló.

Lo que sigue, indicó Garcetti, es concluir la conformación de su equipo de trabajo y elegir a comisionados que apliquen su plan de gobierno en distintos ámbitos.

El alcalde contó que al tomar las riendas del ayuntamiento no se topó con “sorpresas financieras”, sino con un sistema anticuado que necesita ser modernizado lo antes posible. Parte de ese plan, precisó, es ofrecer internet de banda ancha en parques, escuelas y zonas de bajos ingresos, un proyecto que no prosperó en la oficina de su predecesor, Antonio Villaraigosa.