Payaso hace reír a los niños en Estadio de los Dodgers

Desde hace cinco años, el famoso fan de los Dodgers acude a los juegos de manera regular, donde niños y adultos se le acercan para pedirle una fotografía
Payaso hace reír a los niños en Estadio de los Dodgers
Hiccups es un personaje muy conocido en el Estadio de los Dodgers.
Foto: Ciro César / La Opinión

Lo conocen como Hiccups y aunque se gana la vida como maestro de preescolar, su pasión es ser payaso, un oficio que al parecer tiene su chiste.

Tiene 30 años de edad y prefiere mantener oculta su verdadera identidad, como lo hacen los luchadores enmascarados o como lo hacen los superhéroes, porque en su caso, Hiccups es admirado por la hazaña y la virtud de hacer reír a los niños.

En una ocasión, recordó el hombre de la nariz azul, durante una caminata de la organización PADRES Contra El Cáncer, en la que los niños que padecen de ese mal podrían ir disfrazados de un superhéroe, uno de los participantes lo sorprendió porque iba vestido como Hiccups.

“Me dieron ganas de llorar”, comentó al sentir que su personaje tiene una gran responsabilidad con los plebitos.

Es originario de Sinaloa, México, pero desde los 3 años de edad llegó a Los Ángeles para crecer en el marginado sector de Sur Centro, donde empezó a practicar el oficio de la risa.

“En aquellos años no había entretenimiento en los parques de nuestro barrio, recuerdo que la primera vez que me disfracé de payaso fue en una fiesta de Halloween para trabajar con niños discapacitados con una pequeña organización de ahí de Sur Centro”, mencionó.

Su paciencia y habilildad de entretener y de comunicarse con los chiquillos atrajó la atención de varias personas que lo alentaron para continuar con eso de la payasada.

Una de ellas fue su abuela, quien está por cumplir los 100 años de edad y era la encargada de confeccionarle y remendarle los disfraces.

“En ese entonces no había Internet, pero yo leía libros y así fue como aprendí a hacer magia y a hacer figuras con los globos”, comentó. “Y es que esto de ser payaso no es un chiste, es algo muy serio, tienes que estar en el personaje las 24 horas, pero yo lo balanceo con mi trabajo de lunes a viernes, porque yo soy maestro de preescolar”.

Hiccups es un personaje muy conocido en el Estadio de los Dodgers, ya que desde hace cinco años acude a los juegos de manera regular, donde niños y adultos se le acercan para pedirle una fotografía.

La gorra, nariz, aretes, maquillaje, jersey, shorts y zapatos (unos enormes tenis azules que mandó hacer en Aguascalientes, México) no dejan lugar a dudas su afición por el equipo angelino de béisbol.

“Yo vengo a ver el juego, pero la gente se me acerca, y como dice mi abuelita: trata bien a las personas porque nunca sabes quiénes son, quién conecta con quién, y de seguro las verás otra vez”.

Sus visitas al estadio de los Dodgers como Hiccups se dio por accidente, ya que una vez el juego estaba por iniciar y él se encontraba en una fiesta, así que decidió llegar con el maquillaje de su personaje y sólo se puso el jersey del equipo, entonces empezó a llamar la atención del público y fue como surgió la idea del payaso azul.

Desde hace tres años adquiere su pase de temporada y casi no falta a los juegos de casa para disfrutar del béisbol mientras se echa un Dodger Dog.

“No trabajo para los Dodgers, mi oficio es ser payaso, atiendo a niños en hospitales, en organizaciones, a niños con cáncer y también me encargo de llevar de comer a gente que vive en la calle”, mencionó quien tiene como ídolo a Cepillín.

Las visitas al estadio le sirven como promoción, porque la gente le pregunta si hace fiestas y entonces le piden su tarjeta.

“También hago muchas amistades y tengo contacto con organizaciones que me avisan de eventos sociales para apoyar”, señaló Hiccups. “Porque llegas a una etapa en que te das cuenta que tienes un poder y un talento como payaso que hay que compartir, pero siempre hay que mantenerse humilde”.