Se quejan de olvido

Autoridades indígenas dicen que la ayuda no les ha llegado

Se quejan de olvido
Un hombre observa los estragos dejados por las inundaciones. Las comunidades de la Montaña se quejan de falta de atención gubernamental.
Foto: EFE

GUERRERO.— Autoridades de comunidades indígenas de siete municipios de la región de la Montaña Alta reclamaron la falta de apoyo del Gobierno a las miles de familias damnificadas por las lluvias que provocó la tormenta “Manuel”.

Casas inundadas, cultivos siniestrados, caminos destrozados, falta de alimentos, luz eléctrica y atención médica. Ese es el panorama que presentaron comisarios, delegados y ciudadanos en la reunión que se desarrolló en las instalaciones de la Universidad Intercultural de Guerrero.

La tormenta “Manuel” ni siquiera perdonó la vía principal que comunica a la región de la Montaña con la Costa Chica, que es la carretera federal Tlapa-Marquelia.

De Tlapa a Marquelia, el primer corte se encuentra en la comunidad de Atlazala y después hay decenas de deslaves, derrumbes, caída de postes de energía eléctrica, tuberías de agua destrozadas.

La gente tiene que caminar sobre el lodo y agua sucia.

“No podemos quedarnos con los brazos cruzados y no debemos permitir que el Gobierno sólo nos entregue despensas y pacas de lámina de cartón.

“Hay que exigirle que el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Ángel Aguirre vengan aquí a ensuciarse los zapatos y vean la realidad de lo que ocurrió aquí”, afirmó Felipe Martínez Emiliano, comisario de la comunidad de Mixtecapa.

Ante el coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, Martínez Emiliano, contó que en su comunidad 30 casas resultaron destruidas y todas las hectáreas de maíz y frijol están siniestradas.

Mencionó además que en su pueblo, un señor y sus dos niños fallecieron al ser arrastrados por la corriente del río.

Saúl Morán Oropeza, comisario municipal de la comunidad de Paraje Montero, del municipio de Malinaltepec, dijo que allí la tormenta dejó muerte y desolación, pues murió una persona, además de que 50 viviendas resultaron dañadas y todas las cosechas fueron arrasadas por el agua.

En la reunión las autoridades reclamaron al Gobierno que ante este desastre natural sólo se esté apoyando a Acapulco y a Chilpancingo.

“Sabemos que en la televisión el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Ángel Aguirre sólo hablan de que hay que rescatar a Acapulco y nada dicen de la Montaña”, dijo Juan Estrada, del pueblo de Filo del Gallo, anexo a la comunidad de Paraje Montero.