Un recurso para jóvenes

Un programa para adolescentes en riesgo les ayudará a que regresen a la escuela
Un  recurso para jóvenes
Los jóvenes de color en California están abandonando la escuela sin graduarse.
Foto: The California Endowment Suministrada

Patricia A. González-Portillopatricia.portillo@laopinion.com

Son los próximos médicos, los abogados, los líderes del mañana, y el futuro económico de California.

Pero los jóvenes de minorías del estado están abandonando la escuela y no están aprovechando todo su potencial.

“Es una lucha para ellos el mantenerse en la escuela y buscar las mejores oportunidades”, dijo Verónica Melvin, directora general de Promise LA, una organización sin fines de lucro que se enfoca en la educación y el bienestar de los estudiantes del sur de Los Ángeles. “Debemos poner más énfasis en mantener a los niños en el camino correcto para que se puedan graduar”, agregó.

Y eso es exactamente lo que se propone hacer a partir de hoy con “Sons & Brothers”, una campaña de 50 millones de dólares patrocinada por The California Endowment.

La meta del proyecto es ayudar a los estudiantes de 10 comunidades a mejorar su asistencia en la escuela mediante la reducción de las suspensiones, la restauración de la justicia y los programas de desvío.

Otro de los objetivos es inscribir en California a millones de niños que califiquen en un seguro bajo la Ley de Cuidado de Salud.

“El futuro del estado se pinta de color”, señaló Bárbara Raymond, de The California Endowment, al referirse a los latinos, los afroamericanos y los asiáticos-americanos menores de 25 años.

No se gradúan

“Los resultados de los chicos no son buenos. Están dejando la escuela y los están suspendiendo demasiado. Para asegurar el éxito de California, necesitamos que vayan por buen camino”, advirtió.

Los promedios de graduación y deserción escolares continúan mostrando una brecha significativa entre los alumnos latinos y afroamericanos.

En California, uno de cada cinco (19.3%) jóvenes latinos cursaron el último año, pero no se graduaron, comparado con el 10.2% de anglosajones y el 24.2% de afroamericanos.

Estos estudiantes tampoco se recibieron de la universidad, lo que les impidió cumplir su potencial económico y profesional, según revelan datos del año escolar 2011-12.

EL APOYO

El superintendente John Deasy, del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, estuvo entre algunas de las personas que unieron sus fuerzas con el doctor Robert K. Ross, de The California Endowment, durante el lanzamiento del programa “Sons & Brothers” la semana pasada en el sur de Los Ángeles.

Socios comunitarios escolares, celebridades, líderes políticos, empresariales y religiosos, estudiantes, padres y profesores, también se unirán a la meta de The California Endowment para mejorar la salud y el éxito para los que ellos llaman “Chicos de color”.

Los voluntarios empezarán el día visitando los hogares de los alumnos que no asisten a clases con la esperanza de conectarlos con los especialistas que les ayudarán a regresar a la escuela.

“Trabajaremos con los niños para brindarles el apoyo que necesitan, como el hablar con los consejeros y trabajadores sociales que se especializan en la salud y que charlarán con el alumno para encontrar la raíz de su comportamiento”, dijo Melvin. “Se nos permitirá entrar a los hogares para ver si el entorno familiar tiene algo que ver con la conducta del alumno”.

SUSPENSIONES

Mascar chicle en clase, utilizar gorra, contestarle a un maestro(a) y usar un celular eran motivos suficientes para suspender alumnos del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

Sin embargo, la política “Willful Defiance”, o Desafío Negligente, conocida como una de las prácticas disciplinarias más arbitrarias y nocivas en las escuelas de Los Ángeles, fue suspendida del LAUSD en mayo de este año.

“Estaremos implementando medidas escolares positivas que incluyen el entrenar a los maestros para que puedan controlar los salones y la conducta de sus alumnos con más eficacia, y para prevenir y disipar el comportamiento que lleva a una suspensión”, añadió Melvin.

“Los padres deben involucrarse en la vida escolar de sus hijos”, afirmó Melvin. “Los padres tienen la tendencia de dejarlos solos en casa. Necesitamos que se aseguren que sus hijos vayan a la escuela. Deben estar al pendiente de ellos todos los días”.

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