La cirujía refractiva ayuda decir adiós a las gafas

La cirugía refractiva para corregir la vista deja atrás anteojos o lentes de contacto

La cirujía refractiva ayuda decir adiós a las gafas
La cirugía refractiva ha corregido la vista a millones de personas.
Foto: Agencia Reforma

Los pacientes operados en la historia de la cirugía refractiva para corregir su vista se cuentan por millones, y otros miles más esperan hacerlo con una sola idea en mente: abandonar sus viejos anteojos o lentes de contacto.

Gerardo Villarreal Méndez, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del Hospital Universitario en México, afirma que el estilo de vida de muchos individuos se ha visto radicalmente beneficiado con la cirugía refractiva.

“Hay artículos que hablan que su autoestima y su participación en el entorno social mejoran. Es una persona más sociable y activa en la sociedad y eso impacta en la economía, desde el punto de vista de salud publica”, dice.

La cirugía está indicada para tres tipos de defectos refractivos: la miopía (ve mal de lejos, pero bien de cerca); la hipermetropía (ver mal de cerca y lejos, pero peor de cerca) y el astigmatismo (ve mal de lejos y de cerca), afirma Karim Mohamed Noriega, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del mismo centro.

Pero los inicios no fueron fáciles: la queratotomía radiada fue uno de los primeros procedimientos que empezaron a realizarse a principios de los 70. Poco tiempo después comenzó el uso del láser en la cirugía refractiva, empezando con el excimer a finales de los 80 y el femtosegundo en la década pasada.

Gracias al láser excimer se desarrollaron las cirugías refractivas que más frecuentemente se realizan en la actualidad: el LASIK (Láser in-situ keratomileusis) y PRK (queratectomía fotorrefractiva).

Sin embargo, el objetivo del procedimiento no es corregir la visión en un 100 por ciento ya que la tecnología actual no permite garantizar tales resultados, afirma Mohamed Noriega.

Inicio accidentado

Las cirugías refractiva nacieron con procedimientos que ahora se consideran arcaicos, como la queratotomía radiada, comenta Gerardo Villarreal Méndez, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del Hospital Universitario.

El procedimiento consistía en incisiones radiadas, es decir, del centro a la orilla de la córnea, con un bisturí de diamante para hacerla más plana, dice el experto.

Diseñada para personas con miopía y astigmatismo, en la actualidad muchos operados sufren vista borrosa y terminan usando anteojos de nuevo. Otros reportan síntomas de ojo seco.

“Para poder corregir la miopía y/o el astigmatismo y eliminar la necesidad de usar lentes lo que se buscaba era disminuir la curvatura corneal o aplanar la córnea”, afirma por su parte Karim Mohamed Noriega, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del hospital mexicano.

“Al principio los pacientes no tuvieron problemas y podían ver bien, pero al paso de los años empezaron las complicaciones: sufrieron una disminución de la calidad visual por cambios en su graduación, ya sea por un aumento, cambio o fluctuación en ella, muy variable incluso de un día a otro”, añade aquél.

El problema fue que la cirugía debilitaba demasiado la córnea y la dejaba muy plana, incluso el aplanamiento se hizo progresivo con el paso del tiempo.

En ocasiones las incisiones de los operados se pueden abrir y producir molestias, como ardor y dolor. Además, un golpe puede hacer que se dañe la córnea.

“Los doctores no lo sabían y cuando se dieron cuenta de los efectos adversos, la dejaron de hacer por completo a mediados de los 90”, comenta Mohamed Noriega.

“Esta cirugía no induce formación de cataratas, pero el desarrollo normal de cataratas asociadas a la edad empeora la visión borrosa y las incapacidades visuales del paciente. En estos casos se debe realizar una cirugía de catarata por facoemulsificación y colocación de lente intraocular”.

Sin embargo, la presencia de las incisiones de la queratotomía radiada aumenta la probabilidad de presentar dificultades técnicas durante la cirugía y durante el cálculo de lente intraocular.

“Les recomendamos hacer cirugía de facoemulsificación por microincisión para disminuir la posibilidad de que las heridas de la queratotomía radiada se abran o se extiendan.

“También recomendamos usar varias de las técnicas más actuales de cálculo de lente intraocular. Aún tomando en cuenta todas las precauciones posibles, la graduación y curvatura de la cornea pueden alterarse más”, expresa.

Por su parte, Villarreal Méndez agrega que un gran porcentaje de operados regresan a consultar a partir de los 40 años con problemas como glaucoma e hipermetropía y otras circunstancias.

“Ellos son pacientes cautivos, porque necesitan mucha atención”, reconoce el oftalmólogo con subespecialidad en córnea.

En 1987 surge el excimer láser que permitió cambiar la forma de la córnea haciéndola más curva o más plana según se requiera. Es un tipo de luz no visible que permite “pulir” su superficie.

Causó una revolución tecnológica en la evolución de la cirugía refractiva porque permitió ser muy exacto y certero en la corrección de los defectos refractivos. Con el excimer láser se puede hacer PRK y LASIK. Ambos se practican en la actualidad porque son muy seguros y efectivos.

En el PRK, el láser se aplica directo sobre la córnea después de quitar el epitelio (la capa más superficial de la córnea, como la “piel” de la córnea). Su beneficio es que puede practicarse en córneas relativamente delgadas o con discretas irregularidades con mayor seguridad.

“Sin embargo produce dolor por varios días, la recuperación visual es más lenta y existe riesgo de cicatrización corneal anormal”, dice Karim Mohamed Noriega, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del Hospital Universitario.

El paciente tiene que esperar al menos una semana para que su visión sea relativamente buena y después se le da seguimiento hasta por tres meses después del procedimiento, añade el experto.

El LASIK, que se empezó a realizar a principios de los 90, vino a trasformar la cirugía una vez más, ya que a diferencia del PRK, la visión se recupera mucho mas rápido.

Al día siguiente de la cirugía, los pacientes ven bastante bien en la mayoría de los casos y no hay dolor. Lograr esto es un paso muy importante en el procedimiento, explica Mohamed Noriega.

“Lo que se hace es crear un corte en la córnea como si fuera una rebanada para crear un colgajo, el cual no se separa por completo de la córnea, sino que queda pegado con una bisagra a manera de una puerta. Éste nos permite exponer la capa central de la córnea”, asegura.

“Luego, en la segunda parte de la cirugía aplicamos el excimer láser dentro de la córnea para realizar el pulido y quitar el defecto refractivo, ya sea de miopía, hipermetropía o astigmatismo”, agrega.

La más nueva opción de cirugía refractiva corneal se llama Relex/Smile (por sus siglas en inglés, extracción lenticular refractiva por incisión pequeña).

Este procedimiento utiliza exclusivamente el láser femtosegundo y tiene sólo unos años de estar disponible.

El femtosegundo no pule la córnea, sino que crea adentro de ella un lentículo 3D del grosor y curvatura necesaria para quitar el defecto refractivo del paciente.

“Posteriormente se realiza una incisión de 3 o 4 milímetros para extraer el lentículo de la córnea; ya no tenemos que hacer un colgajo”, explica Mohamed Noriega.

Cuando por seguridad el paciente no es candidato a LASIK o PRK, otra opción actual es colocar un lente intraocular fáquico. A diferencia de las anteriores, esta cirugía se realiza dentro del ojo y no en la córnea.

“Tiene la ventaja de corregir defectos refractivos de miopía o hipermetropía desde aproximadamente 4 hasta mas de 20 dioptrías con o sin astigmatismo. Pero son poco frecuentes y no está exenta de riesgos, puede haber infecciones, inflamaciones prolongadas, elevación de la presión intraocular, formación de cataratas y daño en la córnea entre otros. Los pacientes necesitan seguimiento de por vida”, dice Mohamed Noriega.

De lo más nuevo y revolucionario en cirugía LASIK es utilizar el láser femtosegundo para hacer el corte del colgajo corneal. Ofrece ventajas de precisión y seguridad al poder hacer cortes más predecibles en grosor o diámetro.

Sin embargo, no ofrece ventajas extra en mejoría visual y recuperación post operatoria, por lo que muchos pacientes optan por la técnica de microqueratomo, donde con ayuda de una micro-navaja mecanizada se realiza el corte del colgajo en LASIK.

Esta técnica es bien conocida, muy segura, confiable y mucho menos costosa, dice Karim Mohamed Noriega, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del Hospital Universitario.

“Ésa es la principal diferencia, pero en Monterrey el paciente debe estar dispuesto a pagar a veces el doble o más por el femtosegundo. La cirugía Relex/Smile, por ser el procedimiento más nuevo es también más caro, a pesar de que únicamente utiliza el láser femtosegundo y aún no ha probado ser superior a LASIK o PRK, pero su efectividad parece ser similar.Ya se realiza en varios países del mundo, incluido México, pero los costos son todavía elevados para la sociedad en general, por lo que muy pocos centros lo ofrecen, explica Mohamed Noriega.

“Va a tener que pasar la prueba del tiempo, los procedimiento que tenemos [LASIK y PRK] todavía nos duran porque son muy confiables”, expresa por su parte Gerardo Villarreal Méndez, oftalmólogo con subespecialidad en córnea del Hospital Universitario.