¿Vandalismo o pasión en el estadio del Houston Dynamo?

Aficionados del Monterrey en Houston habrían dañado algunas tribunas del BBVA Compass Stadium. Ellos se quejan de discriminación, pero la administración del estadio se defiende y estudia la posibilidad de tomar acción contra quienes habrían causado los daños

Siete de las bancas de la sección 135 del BBVA Compass Stadium quedaron completamente destrozadas en menos de tres horas durante el partido de los Rayados de Monterrey y Cruz Azul.
Siete de las bancas de la sección 135 del BBVA Compass Stadium quedaron completamente destrozadas en menos de tres horas durante el partido de los Rayados de Monterrey y Cruz Azul.
Foto: Cortesía

Mientras los Rayados de Monterrey y Cruz Azul disputaban su duelo amistoso en la cancha del BBVA Compass Stadium de Houston el 10 de octubre, sus respectivas aficiones vivían con pasión el encuentro en las tribunas y era la fanaticada regia la que se robaba el protagonismo: cientos de sus seguidores se concentraron en un sector del estadio donde le pusieron un color especial al ambiente con sus brincos y porras durante todo el partido.

Sin embargo, los efectos que se ocultaban debajo de la pasión, las banderas y las camisas rayadas quedó evidente cuando se desalojó el estadio.

Siete de las bancas de la sección 135 del BBVA Compass Stadium quedaron completamente destrozadas en menos de tres horas. La administración del estadio no quiso especificar la cantidad en dólares de los daños causados, pero una fuente cercana a la promoción de este evento le dijo a RUMBO que los promotores del partido recibieron una factura del estadio por casi $9,000.

La administración del BBVA Compass Stadium, que es una entidad aparte a la organización del Dynamo de Houston, le dijo a RUMBO en un comunicado que aún estaba investigando el caso y que después de analizar los videos de vigilancia pudieron identificar a las personas que causaron los daños.

“Estaremos tomando acción en contra de estos individuos [que causaron los daños]”, dijo Doug Hall, gerente general del BBVA Compass Stadium.

Sin embargo, Hall no quiso profundizar en el tipo de acción o si se presentarían cargos legales.

Representantes de las diferentes aficiones del Monterrey en Houston y que estuvieron en las tribunas dieron sus versiones en condición de quedar anónimos. Algunos de ellos comentaron que hubo un conflicto entre algunos seguidores y representantes del estadio momentos antes de ingresar al partido que causó que algunos aficionados se molestaran. Eso habría hecho que se desquitaran con las bancas del estadio.

“Nosotros llevábamos nuestros tambores, trompetas y trapos para apoyar a nuestro equipo, pero cuando llegamos se nos dijo que no podíamos ingresar. Esto nos molestó porque sabemos que a las barras del Dynamo sí les permiten meter instrumentos”, dijo un miembro de La Familia Rayada de Houston.

“Nos sentimos discriminados y algunos de los aficionados sí se molestaron mucho porque no se permitió ingresar con las cosas que llevábamos para hacer nuestro ambiente”, agregó el fan.

En la red social de Facebook la molestia de un sector de los aficionados rayados con la administración del BBVA Compass Stadium es evidente. Pero la gerencia del estadio indicó que su reglamento en cuanto a aparatos que causan ruido prohíbe el ingreso de bocinas de aire, tambores, campanas, trompetas, vuvuzelas o silbatos.

Una fuente cercana a las operaciones del estadio le dijo a RUMBO que a los grupos de apoyo del Dynamo, como ‘El Batallón’, ‘Texian Army’, ‘La Batería’ y ‘Brickwall’, se les permite el ingreso de algunos instrumentos de música porque los miembros de estos grupos están identificados por la administración del estadio y existe un acuerdo con los grupos para obedecer el protocolo establecido para que ingresen y salgan del inmueble en cada uno de los partidos.

La fuente también indicó que nunca se estableció un acuerdo con las porras del Monterrey para que ingresaran con instrumentos musicales y que por esa razón no se les permitió ingresar con los aparatos.

Personas que estaban en el sector de las tribunas que quedó dañado dijeron que había demasiada gente que no tenían el boleto para estar en esa sección y que esto también contribuyó a que se doblaran las bancas de aluminio.

“Las bancas no resistieron el peso de tanta gente y es que el personal del estadio que se encargaba de chequear los boletos dejó de hacerlo cuando comenzó el segundo tiempo y por eso se llenó demasiado esa área”, dijo un aficionado de la porra ‘La Adicción’ en Houston.

Los daños han sido reparados para el partido del Dynamo que recibe al Red Bull de Nueva York el 20 de octubre. La administración del estadio dijo que se repararon los daños utilizando los materiales originales y que por lo pronto no tiene planeado cambiarlos por otros que pudieran ser más resistentes.