Dos outs finales inéditos

Lo imprevisto ha salpicado la edición 109 de la Serie Mundial
Dos outs finales inéditos
Koji Uehara (der.) salta de júbilo mientras Kolten Wong muerde el polvo de la derrota tras el out 27.
Foto: AP

SAN LUIS, Missouri (AP).— Una obstrucción que reporta una carrera. Un corredor sorprendido fuera de base con dos outs en la novena entrada. Pareciera que cada juego de esta Serie Mundial tuviese reservado un desenlace insólito.

El duelo entre los Medias Rojas de Boston y los Cardenales de San Luis se ha convertido en un carrusel de lo imprevisto, pero también de errores y mánagers que meten la pata.

Luego que el tercer partido terminó con una jugada de obstrucción, el cuarto produjo un último out en el que el relevista de los Medias Rojas, Koji Uehara, tiró a la primera base para sorprender al corredor emergente Kolten Wang, con Carlos Beltrán —el hombre de los hits clave en octubre— en el plato.

Uehara confesó que su intención no era sacar a Wong. Todo lo que pretendía el pitcher japonés era hacer un tiro de rutina a la inicial con el fin de poner a dudar sobre su próximo pitcheo a Beltrán, quien representaba la carrera del empate en el último acto.

Pero las piernas de Wong se atascaron y el umpire de la inicial, Bill Miller, decretó el out. Wong arrojó su casco por su rabia. Fin del juego.

“Primera vez que me pasa algo así para acabar un juego”, señaló Uehara.

Así ha sido el Clásico de Otoño de 2013, uno en el que situaciones inéditas han marcado la tónica.

De los 1,404 juegos de postemporada que se han disputado en la historia, ninguno había culminado con una obstrucción o un corredor sorprendido fuera de base.

Curiosamente, el final del domingo revirtió papeles con el del sábado. En la noche previa, San Luis ganó cuando su corredor Allen Craig anotó la carrera decisiva cuando se decretó que el tercera base Will Middlebrooks le impidió correr hacia el plato.

¿Adivinen quién fue el corredor por el cual Wong había entrado en el noveno el domingo? Fue el mismo Craig al dar sencillo que realmente era para doble, pero ahora mismo no puede correr al máximo debido a una dolencia en un pie.

Además, tres de las carreras de Boston en la victoria 4-2 se produjeron tras un jonrón de Jonny Gomes, un bateador que apenas una hora antes del juego fue incluido en la alineación cuando Shane Victorino se quejó de una dolencia en la espalda.

“Algo mágico está pasando”, comentó Gomes.

Y qué decir de los pilotos, que en noches sucesivas han tomado decisiones cuestionables.

Primero fue Farrell, quien dejó que su relevista Brandon Workman tomase su primer turno de bateador de su carrera en una Serie Mundial. Farrell reconoció después que debió haber realizado un doble cambio.

Matheny tuvo su turno para quedar expuesto a las críticas cuando decidió sacar al abridor Lance Lynn con dos en base y dos outs en el sexto inning para traer el novato Seth Maness. Acto seguido, Gomes trituró un sinker de Maness que rompió el empate 1-1.

Muchos se preguntaron por qué el mánager sacó a Lynn, quien tras lograr los primeros dos outs se metió en problemas al permitir hit a Dustin Pedroia y recibir la orden de darle cuatro malas a David Ortiz, con un par lanzamientos tan fuera de la zona de strike que el receptor Yadier Molina tuvo que extenderse para atrapar.

¿No debió haber traído al zurdo Randy Choate para neutralizar a Ortiz, por más que el “Big Papi” esté bateando de 18-11 en la serie?