Aprenda a dormir bien después de los 50 años

A medida que se envejece, los patrones de sueño sufren modificaciones, descubra de qué manera puede contrarrestarlos
Aprenda a dormir bien después de los 50 años
Dormir bien es importante para la salud emocional y física.
Foto: Imagen disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/timothykrause / 6051291235/

A medida que se envejece, los patrones de sueño sufren modificaciones. Se puede ir a la cama más temprano, levantarse antes o tener un sueño menos profundo. Aunque estos cambios son una parte normal del envejecimiento, los trastornos, despertarse cansado y otros síntomas de insomnio no lo son.

El sueño es importante para la salud emocional y física en cualquier etapa de la vida. A continuación, algunos consejos para superar los cambios que ocurren en el sueño después de los 50 años.

Al envejecer, el cuerpo produce niveles más bajos de hormona del crecimiento, por lo que probablemente vaya a experimentar una disminución del sueño profundo. Esto significa que a menudo se experimenta un sueño más fragmentado y más despertares entre los ciclos del mismo. En consecuencia, es posible que tenga que pasar más tiempo en la cama por la noche para obtener el descanso que necesita o puede compensar el déficit tomando una siesta durante el día.

Mejore su estado de ánimo. Haga ejercicio con regularidad. Trate de obtener al menos dos horas de luz solar al día. Asegúrese de que su dormitorio sea tranquilo, oscuro, fresco, y la cama, cómoda.

Mantenga un horario constante de sueño. Limite el uso de ayudas y pastillas para dormir. Desarrolle rituales antes de acostarse, como tomar un baño o tocar música; le ayudarán a relajarse. Practique técnicas para el manejo del estrés, las cuales no necesariamente deben realizarse fuera de su casa. Aprenda a respirar profundamente y a relajar los músculos. Verá cómo su cuerpo experimenta una sensación de bienestar inmediatamente.

Todo el mundo tiene preocupaciones y listas de cosas por hacer, pero es importante aprender a dejar de lado estos pensamientos cuando es hora de dormir. No es necesario un gran esfuerzo, ya que si se compensan correctamente las actividades del día con un buen descanso, en el momento de apoyar la cabeza en la almohada no se querrá hacer otra cosa que dormir.

Si sus propios intentos de resolver sus problemas de sueño no tienen éxito, su médico puede ser capaz de ayudarlo con los problemas de sueño. Lleve un diario de sueño con usted. Anote cuando consuma alcohol, cafeína y nicotina, y realice un seguimiento de sus medicamentos, ejercicio, cambios de estilo de vida y las tensiones recientes. Al igual que los adultos más jóvenes, usted puede también resolver sus problemas de sueño.