Se unen dos ‘enemigos’ contra el tráfico humano en Houston

Clubes 'topless' ayudará al municipio de Houston para combatir el tráfico humano con un acuerdo sin precedentes
Se unen dos ‘enemigos’ contra el tráfico humano en Houston
El jefe de la Policía de Houston, Charles McClelland, abrirá en su departamento una división especial para combatir el tráfico humano.
Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

El municipio de Houston y negocios de orientación sexual han sido ‘enemigos’ por mucho tiempo. Desde 1997 han estado atacándose, tratando de lograr su respectivo objetivo. Así que una alianza entre ambos grupos difícilmente sería posible, pero el miércoles 27 de noviembre, 16 negocios de ‘topless’ y el municipio llegaron a un acuerdo sin precedentes que tiene el propósito de ayudar a víctimas de tráfico humano.

Reconociendo que Houston es un ‘nido’ para el tráfico humano, el municipio de Houston y 16 clubes de ‘topless’ firmaron un acuerdo para combatir esta actividad criminal que afecta a miles de personas anualmente en la Ciudad Espacial.

A cambio de poder seguir operando como lo hacían antes de que se implementara una ordenanza por el Concejo de Houston en 1997, los 16 establecimientos contribuirán $1 millón a un fondo que ayudará al Departamento de Policía de Houston abrir una división especial que se concentrará específicamente en casos de tráfico humano.

“La división especial de tráfico humano contará con nueve oficiales y comenzará a operar el 1 de enero de 2014. Actualmente los casos de tráfico humano se manejan por diferentes divisiones. Por ejemplo, si es un caso de secuestro lo maneja la división de homicidio. Si el caso involucra a un adolescente, el caso lo maneja la división juvenil”, dijo Charles McClelland, jefe de la Policía de Houston.

“Ahora podremos atender cualquier caso que tenga señales que podría involucrar tráfico humano con esta nueva división de una forma más eficiente y directa”, agregó McClelland.

El Municipio tuvo que ceder algo de terreno para lograr este acuerdo con los 16 establecimientos que participaron en el acuerdo. Estos negocios estaban operando en 1997 cuando el Municipio implementó una ordenanza que afectó a negocios de orientación sexual. Entre las restricciones de la ordenanza se encuentra el requisito de que un negocio de este tipo no puede operar si se encuentra ubicado a menos de 1,500 pies de escuelas, iglesias, parques o guarderías.

Con el acuerdo estos 16 lugares podrán permanecer en sus lugares actuales aunque no cumplan con la distancia mencionada en la ordenanza.

“Sabemos que este acuerdo no es perfecto, pero nos ayuda a combatir el problema de tráfico humano y nos permite tener una mejor relación con estos negocios. El acuerdo no les dará luz verde para hacer lo que quieran, al contrario tendrán que cambiar la manera que operan”, explicó la alcaldesa de Houston Annise Parker.

Los negocios involucrados en el acuerdo no podrán ofrecer a sus clientes cuartos privados, no podrán contratar a personas que lleguen acompañadas por una persona que cobre el salario de la persona que va a ser contratada por el club. Los negocios tampoco podrán contratar a una persona que tenga un récord criminal de una ofensa por posesión de drogas o prostitución en los últimos 60 meses, cualquier acto de prostitución, indecente comportamiento público o exhibicionismo en el club. Estas personas tendrán que ser reportadas a la policía.

Además, los 16 clubes deberán ofrecer anualmente un entrenamiento para sus empleados sobre tráfico humano y distribuir folletos relacionados con la prevención del tráfico humano y los lugares de ayuda a los que pueden acudir las víctimas.

Cabe señalar que en este acuerdo no participan decenas de clubes ‘topless’ que operan en la ciudad, muchos de ellos, según el jefe de policía de forma clandestina.

“No tenemos el número exacto de cuantos negocios de este tipo operan en la ciudad porque muchos de ellos ni siquiera cuentan con los permisos necesarios de un negocio de orientación sexual, pero sabemos que son arriba de 100 y es en muchos de estos lugares donde se encuentran las víctimas de tráfico humano”, explicó McClelland.