Activistas ayudan a familias mexicanas a buscar asilo político en Houston

El asilo político se ha convertido en un recurso más del activismo para varios grupos que buscan ayudar a familias en México que aseguran estar oprimidas por la violencia de grupos criminales y el ejército mexicano.

Activistas ayudan a familias mexicanas a buscar asilo político en Houston
El Grupo de Mexicanos en el Exilio estará lanzando una campaña en Estados Unidos que tiene la intención de “sacar a la luz” los casos de violencia y abusos por parte de miembros del ejército mexicano.
Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

Durante estos días festivos, las hermanas Nitza, Mitzy y Deisy Alvarado no se entusiasman demasiado con regalos, árboles de Navidad o posadas, esta temporada para ellas es demasiado dolorosa. Las horribles memorias que las atacan durante el mes de diciembre aún siguen demasiadas frescas, son cómo heridas que no sanan y no dejan de doler.

Nitza no puede olvidar los detalles de la noche más horrible de su vida.

“El 29 de diciembre de 2009, un grupo de militares del ejército mexicano levantaron a mi mamá [Nitza Paula Alvarado], mi tío [José Alvardo] y mi prima [Rocio Alvarado]. Algunos de mis familiares intentaron seguirlos, pero los perdieron en la brechas y desde entonces desconocemos lo que sucedió con ellos”, contó Nitza Alvarado, que junto con sus hermanas se encuentra buscando asilo político en Estados Unidos.

Nitza tenía 14 años cuando su madre y sus familiares desaparecieron. Hoy ya cumplió los 18 años y desde ese momento, que perdió a su mamá, no conoce lo que es la tranquilidad porque desde que ocurrió el ‘levantón’, la vida de ella y sus hermanas ha sido una pesadilla. Las Alvarado llevan cuatro años huyendo de lo que ellas aseguran es una persecución del ejercito militar mexicano.

“Después de que comenzamos a denunciar se nos comenzó a amenazar, al grado de que se nos dijo que si no salíamos de Juárez nos iban a matar”, aseguró Nitza.

Con la ayuda de familiares y grupos defensores de derechos humanos, las Alvarado buscaron refugio en los estados de Morelos, Chihuahua y Sonora, pero en cada uno de ellos fueron oprimidas por autoridades de los tres niveles.

“Como el caso de nosotros llegó a la Corte Interamericana y se estaba investigando al ejército mexicano se nos amenazaba de muerte para que dejáramos de denunciar sin importar en qué lugar nos encontráramos del país. Nos amenazaban autoridades municipales, federales y estatales”, agregó la joven de 18 años.

La única alternativa que les quedó a las hermanas Alvarado es pedir asilo político en Estados Unidos, pero esto tampoco ha sido una tarea fácil. El pasado 9 de septiembre, Nitza y sus hermanas salieron de un albergue en Phoenix, Arizona donde estuvieron por varios meses esperando que su caso de asilo político sea tramitado, pero hasta ahora no han logrado conseguirlo.

El abogado Carlos Specter, que practica en El Paso, Texas, dijo que los casos de asilo político se han disparado notablemente desde el 2006 y que seguirán incrementando en los próximos años.

“En el 2006 habían entre 300 a 400 casos de asilo político. Hoy existen arriba de 12,000 y en El Paso vemos los efectos de la violencia todos los días. Cientos de familias que han sido destrozadas por la violencia. Buscan algún refugio, no solamente de los grupo criminales, sino del mismo ejército mexicano que debería protegerlos”, dijo Specter.

El Grupo de Mexicanos en el Exilio estará lanzando una campaña en Estados Unidos que tiene la intención de “sacar a la luz” los casos de violencia y abusos por parte de miembros del ejército mexicano con las historias de personas que han sido afectadas.

El martes 3 de diciembre, el grupo se presentó a las instalaciones del Consulado General de México en Houston para pedir su asistencia en los casos de las hermanas Alvarado y otras familias perjudicadas por “levantones militares”. Luis Malpica y de Lamadrid, Cónsul General, salió a dialogar con los manifestantes, pero advirtió que sus casos estaban fuera de su alcance.

“Yo no soy la autoridad para resolver esto lo único que puedo hacer es transmitir a la Cancillería en México las preocupaciones que tienen estas personas es todo lo que yo puedo hacer”, dijo de Lamadrid a RUMBO. El Cónsul General también señaló que el procedimiento de la Corte Interamericana debe ser respetado en los casos que se encuentra tramitando, incluyendo el de las hermanas Alvarado.

“Si el gobierno mexicano es demandado ante la Corte Interamericana, tiene que responder. La Corte Interamericana le pide explicaciones al gobierno mexicano y la corte determina si se aplican o no castigos en los casos que se están procesando pero se necesita respetar el procedimiento internacional para que el que sea el responsable sea condenado o castigado”, agregó el Cónsul General.

La tendencia de pedir asilo político ha incrementado, no solamente por los casos de violencia en México, sino para atraer atención a las deportaciones que se realizan en Estados Unidos, que a diario separan a miles de familias.

La Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA), que recientemente trajó al ‘Dream 9’ y al ‘Dream30’ por las fronteras de Nogales y Laredo han planeando una acción aún más ambiciosa que tiene el objetivo de reunir a 250 familias con sus seres queridos utilizando la táctica de pedir asilo político.