Buen hábito para 2014

Son pocas las resoluciones que duran un año entero, pero los residentes de Los Ángeles tienen en 2014 la oportunidad de cumplir una con enorme potencial benéfico. El 1 de enero, L.A. se convirtió en la ciudad más grande del país en prohibir las bolsas plásticas en supermercados y otras tiendas. Con ello se retirarán de circulación más de 2 mil millones de bolsas plásticas, muchas de las cuales terminarían en el océano, causando daño a la vida marina.

El Concejo Municipal hizo lo correcto al aprobar la prohibición ignorando los reclamos de la industria de manufactura de bolsas plásticas, porque si bien esta podría recibir un golpe, los beneficios para el medio ambiente superan con creces las posibles pérdidas.

Ahora la implementación de la medida requiere la participación plena de los residentes. No es un cambio nuevo, ni difícil. Ya 90 jurisdicciones en California han aprobado prohibiciones similares, incluyendo la porción no incorporada del condado de Los Ángeles. En vecindarios como el Este de Los Ángeles, los residentes están acostumbrados a llevar sus bolsas cuando van al mercado o pagar por bolsas reutilizables.

Llevar una bolsa de tela o una canasta al mercado es una tradición de muchos latinoamericanos que no estaría mal revivir aquí. Tener bolsas limpias y listas es un hábito fácil de incorporar a la vida cotidiana, con un poco de planificación.

También es fácil, dicen ambientalistas, encontrar reemplazos para las bolsas plásticas que muchos usan para limpiar el desecho de sus mascotas. El grupo Heal the Bay sugiere usar bolsas para pan, cereales o incluso las páginas leídas de periódicos como éste. No nos oponemos, de ninguna manera, a ese tipo de reciclaje.

Los Ángeles inicia el año dando un ejemplo que otras ciudades seguramente van a querer seguir. Y quizás este sea el año para que finalmente una prohibición estatal se sobreponga a los esfuerzos de la industria por derrocarla.