Un comienzo pésimo

El Congreso más ineficiente de que se tenga memoria regresa esta semana aparentemente con la idea de continuar con este vergonzoso logro, al programar una votación sobre “Obamacare” en la Cámara de Representantes.

Esta elección como prioridad para el inicio del 2014 muestra que el interés principal del liderazgo republicano no está en la mejora de la economía, la creación de empleos o las dificultades de los desocupados, sino en exprimir las dificultades de la nueva ley de cobertura médica para sacar ganancias en la elección legislativa de noviembre.

El desastroso lanzamiento del sitio federal de “Obamacare” dieron suficientes municiones a la oposición legislativa el año pasado, y cuando estas dificultades no existen, de igual manera se debaten asuntos como si hubieran ocurrido, tal como será en este caso. Todo sea por una oportunidad, y ya son casi 50 las ocasiones en ese recinto, para atacar la ley durante una votación fútil que será ignorada por el Senado demócrata.

La medida a considerarse exige al Gobierno federal reportar en caso de violaciones de seguridad en el sitio http://www.healthcare.gov que pongan en peligro la información personal de los registrados en el programa.

El sitio federal no ha tenido este tipo de problemas. Es más, el Congreso fue informado en diciembre sobre estas cuestiones. Pero bastó que se rompiera la seguridad de un negocio como Target, para que se aproveche esa noticia con el fin de crear más dudas sobre el programa, con la implicación incluida de que registrarse en él pueda poner en peligro la confidencialidad de la información que se provee.

A la Cámara Baja no le interesa proteger la seguridad del sitio, porque eso se hace con recomendaciones técnicas y no con una legislación como la que se propone. Su fin es querer estirar la inconformidad hacia una ley, con el propósito último de anularla, que ya está beneficiando a millones de estadounidenses.

Este es un pésimo comienzo para una Cámara de Representantes que ya tiene programada para este año una agenda de trabajo más corta que el récord de 2013.