Las cuentas necesarias

¿Una cuenta de cheques? Claro que es importante tenerla. ¿Dos? Bueno, si la otra es de ahorros, también. Pero en realidad hay quienes tienen cuentas bancarias hasta por gusto.

Les gusta tener cuentas en el mismo o en distintos bancos con el mismo gusto con que tienen tarjetas de crédito innecesarias. Eso además de inútil, es peligroso, ya que aumenta la posibilidad del robo de identidad, tus pagos por mantenerla… y hasta quizás por no usarla.

Además, abrir cuentas en diferentes sitios resulta confuso. Te llegan así más papeles y comunicaciones de cada banco, y tienes que perder más tiempo con cada documento.

Además, cada banco tiene diferentes normas e intereses, cada cuenta tiene diferentes saldos, y si te equivocas y cometes infracciones podrías tener que pagar penalidades.

Eso sí, hay situaciones en que es conveniente mantener varias cuentas — por ejemplo, si se trata de una que recibe ventajas especiales de impuestos, como cuentas para los estudios, la salud o el retiro. En ese caso, es mejor mantener cada categoría en cuentas diferentes.

O si se trata de una cuenta a nombre tuyo y de un hijo adolescente, lo que te permite ver cómo él o ella maneja el dinero.

Están también los matrimonios a los que les gusta tener cuentas separadas para cada uno, porque les parece la mejor manera de controlar su dinero, porque creen que es lo ideal para evitar tener discusiones de dinero; aparte de eso, pueden mantener otra cuenta común que manejan entre los dos.

También están las cuentas de escalera, con certificados de depósito con diferentes fechas de maduración, para poder sacar siempre ventaja de los intereses.

Estas son muy útiles cuando mantener tu dinero seguro en certificados de depósito, aunque no ganes mucho con ello. Y si tienes un negocio, naturalmente que debes abrirle una cuenta distinta de la tuya personal.

Es mucho mejor tener cuentas claras… pero nunca demasiadas.