Ricky Martin ignora rumores de infidelidad a Carlos González

El cantante puertorriqueño no se manifestó ante las especulaciones de una supuesta relación con el actor uruguayo Federico Díaz
Ricky Martin ignora rumores de infidelidad a Carlos González
Ricky Martin (izq.) terminó la relación con Carlos González (der.) antes de Navidad.
Foto: YouTube

Ricky Martin prefiere no entrar a valorar las habladurías sobre el supuesto idilio que habría mantenido con el actor uruguayo Federico Díaz en 2012, cuando todavía mantenía una relación sentimental con Carlos González, ya que prefiere centrar su “energía” en los asuntos que realmente dan sentido a su vida y, de esta manera, apartar de su camino aquellas situaciones desagradables que no puede “cambiar”.

“Acepta lo que no puedas cambiar”, ha publicado en su perfil de la red social Twitter, para compartir más tarde con sus seguidores una cita de Sócrates que da buena cuenta de su filosofía en relación a los ataques a su vida privada: “El secreto del cambio es centrar tu energía no en luchar contra lo viejo sino en construir lo nuevo”.

Acostumbrado a lidiar diariamente con rumores y especulaciones relativos a su vida sentimental, Ricky Martin parece haber reaccionado con temple ante la última intromisión de la prensa en su día a día, una actitud que difiere por completo de la de Federico Díaz, quien se apresuró a negar el vínculo amoroso que le atribuían y a expresar toda su indignación en las redes sociales por la publicación de una invención “sin fundamento”.

“Han publicado una noticia inventada y sin ningún tipo de fundamento, basada en mentiras y en fotos extraídas de mis cuentas personales de Twitter e Instagram. Especular y mal informar al público es indignante”, escribía Federico.

Pese al intenso debate que ha generado la ya negada infidelidad de Ricky Martin, lo cierto es que el propio Carlos González Abella aseguraba pocos días después de confirmar su separación que el fin de la relación se había producido con “mucha paz, mucho respeto y mucha armonía”, y desde luego sin ningún tipo de traición que precipitara la ruptura.