LoCura te tiene el remedio

Para combatir el tedio, esta banda del Área de la Bahía lanzó su nueva producción, 'Dale de comer', toda una pócima para bailar

SAN FRANCISCO.— Por si aún no has oído de ellos, LoCura es una banda local que lleva nueve años fusionando ritmos como la rumba y el flamenco con el reggae, rock, ska, cumbia y otros géneros.

El pasado 8 de febrero presentaron en vivo su nuevo material discográfico, Dale de comer, en el emblemático foro The Independent. Convivimos con los músicos y luego charlamos con la cantautora de la banda, Kata Miletich, sobre el proceso creativo y un poco de la historia del grupo.

Kata venía por un tiempo a la Bahía para conocer la pequeña ciudad donde vivía su abuela, Angels Camp, cerca de Yosemite, cuando se encontró con la pasión de su vida: la música. Recuerda una tertulia musical: Bob Sanders, músico de Mountain Ranch, y un amigo alentándolos para que formaran una banda. Lo siguiente es Kata yendo a casa de su padre para informarle que venía… pero para echar raíces.

En 2005, Bob y Kata se mudan a Oakland y la Bahía no tarda en mostrarles la vasta escena local de músicos y artistas, donde convergen para crear nuevas propuestas. Dentro de esta plataforma creativa conocen a Raquel, que recién llegaba de tocar el cajón en Cuba. Juntos comienzan LoCura.

Kata cuenta que cuando recién llegaron a San Francisco había grupos que tocaban flamenco puro, pero no había muchas bandas que fusionaran otros ritmos, si no es que ninguna; LoCura es sin duda banda pionera en incorporar la rumba y el flamenco, con lo cual hacen desvanecer algunas fronteras sonoras, como puede escucharse en el álbum Semilla caminante (2012) o Ánimas (2008).

Otro aspecto en su versatilidad rítmica es el paso de diferentes personajes con diversos orígenes: Matute, de Nicaragua; Stephanie, de Boston; la Tigresa, de Los Ángeles. La magia de Oakland y San Francisco reside en la red de artistas que hoy por hoy luchan por crear conciencia social por medio del arte, con el deseo de compartirlo y crecer con otros, en lugar de competir.

En Dale de comer contaron con la participación del productor mexicanoperuano nacido en Los Ángeles, Juan Manuel Caipo. Dice Kata que “la importancia de su presencia residió en la capacidad de inyectar en las grabaciones esa energía movida que tanto nos caracteriza en vivo, en el escenario…, cosa que no se había notado tanto en los discos anteriores”.

‘Dale de comer’ es la canción e idea central del disco, y mas allá de su interpretación inmediata (alimentar a quien tiene hambre) habla de nutrir mas allá del cuerpo: “se basa en cultivar tus sueños, alimentar tu espíritu, corazón, y pasión”, nos contó Kata.

Otra de sus canciones, ‘Amaranto’, está basada en la planta ancestral de Mesopotamia y América, que en griego significa “nunca muere.” Dijo Kata: “La planta amaranto crece con facilidad… la naturaleza no conoce fronteras, la semilla, con su información genética buscará cualquier forma, con el pájaro o el viento, para echar sus raíces”. Luego hace una comparación con el humano en el mundo actual, invitándonos a buscar esas piezas de nuestro origen o pasado, e integrarlo en nuestras vidas, donde sea que estemos.

Si has leído esto y prefieres convencerte por ti mismo de la excepcional armonía y despliegue escénico de esta banda, ¿por qué no lo compruebas por ti mismo? Su próximo concierto será gratis el 7 de marzo, en el Awaken Café de Oakland (1429 Broadway). De verdad, no te lo puedes perder.

O puedes conseguir el nuevo álbum en plataformas virtuales como LocuraMusica.com, Facebook, iTunes, Cdbaby.com, y claro, en persona durante sus conciertos, en vivo y en directo.