Gap apoya aumento en salario mínimo

Aunque no es lo común, la tienda de ropa y restaurantes como Bogota Latin Bistro, en NYC, ya pagan a sus empleados por encima del mínimo actual

Nueva York – Mientras en Washington se debate si es conveniente subir el salario mínimo, una gran cadena de venta de ropa, Gap, ha decidido que sí lo es.

Esta semana, la empresa anunció que el mínimo salarial será de $9 la hora este año y $10 el que viene. En una carta pública, su presidente Glenn Murphy, afirma que la decisión “no es política”, sino empresarial.

La subida va en la línea con lo que plantean el Partido Demócrata y el presidente, Barack Obama, que están enfrentados al Partido Republicano por una iniciativa para elevar el salario mínimo federal de $7.25 la hora a $10.10, en 2016. Obama dio la bienvenida a la decisión de Gap.

En una entrevista con la agencia Bloomberg, Walmart ha dicho que piensa subirlo también. La empresa presentó ayer unos resultados trimestrales deslucidos, en parte por el menor gasto que están pudiendo hacer sus clientes con cupones de comida.

Las empresas grandes están en general mejor equipadas para poder elevar el salario de sus empleados, pero hay algunas medianas o pequeñas que están ofreciendo un mínimo como el que ahora está en disputa en Washington.

Uno de estos negocios es Bogota Latin Bistro, un restaurante situado en Brooklyn que emplea a 70 personas. El colombiano Farid Lancheros, su dueño, explicaba a El Diario/La Prensa que en su establecimiento todos los empleados cobran por encima del mínimo actual. “Quienes lavan los platos cobran $10 la hora”. Lancheros ofrece a sus empleados seguro médico, días de enfermedad y 401k, para ahorrar para su jubilación.

“Me enorgullece hacerlo así y además demuestro que se puede hacer”, dice Lancheros antes de comentar que sus empleados quieren quedarse en su empresa algo con lo que tienen que batallar muchas negocios que suelen tener que gestionar la contratación de nuevos empleados cada poco tiempo.

“Muchos clientes apoyan nuestra práctica de negocio”, afirma Lancheros. Para él, la ecuación es clara, quiere ofrecer el mejor servicio a sus clientes y “si uno necesita buenos trabajadores, hay que pagarles bien”.

A diferente escala, Gap y Bogota Latin Bistro, son una minoría de empresas que están abriendo un camino que no suele estar apoyado por la mayoría de sus pares.

En el caso de los restaurantes, donde el salario mínimo federal para quienes cobran propinas es de $2.13 la hora desde hace 20 años, los aumentos de salarios están siendo muy discutidos y, de hecho, en la última subida del salario mínimo que se legisló en el estado de Nueva York se dejó esta cantidad en los $5 la hora previos a la reforma.

Según Rahul Fakfena, director de política de Restaurant Opportunities Center of New York, una asociación que aboga por mejorar las condiciones laborales en el sector, hay unos 50 establecimientos en la Ciudad de Nueva York que tienen unas prácticas empresariales similares a las de Lancheros.

“Quienes se oponen a ello no piensan a largo plazo”, dice Fakfena, explicando que no es ni más fácil ni más barato entrenar a empleados nuevos cada pocos meses.