En busca de asilo

La víspera de año nuevo 2011, Samantha Viridiana Montes regresó a México tras firmar su salida voluntaria, luego de 13 años de vivir en Monterey Bay, en el Norte de California. Había venido con sus padres y hermano a los 5 años y cursó toda la primaria, secundaria y algo de colegio en Estados Unidos. De regreso en Morelia, Michoacán tuvo que vivir sola, sin apoyo familiar.

“Mi familia allá trabaja para el Gobierno y la verdad no apoyo eso, así que no tengo ayuda de ellos”, dijo la joven.

“En Michoacán quise estudiar, tuve que intentar estudiar en escuelas privadas porque la universidad pública siempre está tomada con protestas y se pierden muchas clases”, dijo Samantha. “La verdad temo por mi vida”.

Samantha iba a pedir ayer asilo al entregarse en la garita de Otay, vestida con su toga y birrete.

También los esposos María Inés Vargas de Peniche, de 23 anos, y Alberto Peniche, de 21, se entregaron en la Garita de Otay para cumplir la parte más difícil de un viaje que se inició hace días en la Ciudad de México y que esperan culmine en Boston, Massachusetts, donde los esperan sus dos hijos, María Inés y Alberto.

“Queremos reunirnos todos en familia”, dijo María Inés con mucho ánimo pocos minutos antes de entregarse a las autoridades estadounidenses.