Una demanda que se hace global

Trabajadores harán huelga en más de 150 países el 15 de mayo
Una demanda que se hace global
Premjai, del sindicato de comida rápida de Tailandia, se unió ayer a manifestación contra McDonalds.Suministrada

NUEVA YORK.— Las protestas de los trabajadores del sector de comida rápida en EEUU y su demanda de un salario de 15 dólares la hora ya tienen alcance y repercusión globales.

Los trabajadores anunciaron ayer que el 15 de mayo harán una huelga que se seguirá en establecimientos de McDonald’s, Burger King y KFC en 150 ciudades de EEUU. A esta protesta se unirán trabajadores en más de 33 urbes en seis continentes según representantes sindicales de varios países que ayer participaron en una manifestación ante un McDonald’s de Nueva York.

Desde Casablanca (Marruecos) hasta Auckland en Nueva Zelanda pasando por San Salvador (El Salvador) y Venecia (Italia) los trabajadores dejarán oír su voz a estas empresas multinacionales. No solo se trata de pedir un salario más alto, sino también de tener el derecho a unirse a un sindicato sin que haya represalias.

“Hemos llegado a todo el mundo”, celebraba Ashley Cathey, una mujer de Memphis, Tennesse, que cobra 7.75 dólares la hora tras seis años. “Es increíble que nuestra lucha por 15 dólares y el derecho al sindicato haya inspirado a trabajadores de todo el mundo a unirse”. La campaña de protesta comenzó en Nueva York en noviembre de 2012 y desde entonces se han ido uniendo más ciudades.

Louise Marie Rantzau, una danesa que ayer en Nueva York dijo que se sumará a la protesta desde su país, explicaba que le sorprende que los trabajadores estadounidenses cobren salarios “con los que no se puede vivir”. Rantzau explicaba que en Dinamarca los sindicatos llegaron a un acuerdo colectivo hace unos años y ella gana el equivalente a 21 dólares la hora, cobra doble paga en los festivos y tiene vacaciones pagadas, entre otros derechos. “Si McDonald’s lo puede hacer en Dinamarca y le va bien, lo puede hacer en todo el mundo”.

La situación de esta mujer se compara con la de Rosa, salvadoreña de 47 años que trabaja en las cocinas de un McDonald’s de Manhattan. Tras 14 años de trabajo cobra ocho dólares la hora. El año pasado se unió a las manifestaciones para tratar de mejorar la paga.

Kaeder, trabajador de esta misma empresa en París, también habló en la manifestación de ayer ante la representación de trabajadores de todo el mundo. Él gana 11 dólares la hora y aunque “no es suficiente, es mejor que aquí”. Es una cantidad que está por encima de lo que quiere subir el salario mínimo la Casa Blanca, que está abogando, sin éxito en el Congreso, por elevarlo a 10.10 dólares la hora.

Los trabajadores de Francia estuvieron manifestándose y haciendo huelgas durante 13 meses seguidos antes de llegar a un acuerdo con la compañía, no con las franquicias. El resultado, según Kaeder es que además de un mayor salario, tienen, por ejemplo un sistema de seguro privado que complementa el sistema público del país.

McDonald’s explicó hace unos meses a sus inversores, a través de una comunicación al regulador de los mercados, que consideraba un riesgo para sus operaciones las campañas de organizaciones laborales y activistas que promuevan percepciones adversas a “nuestra marca” y el impacto de los boicots y las protestas.