Legisladora estatal arregló su matrimonio para lograr la ciudadanía

La dominicana Gabriela Rosa dejará su cargo tras declararse culpable de haber cometido un fraude en su matrimonio y de haber mentido a un tribunal de bancarrotas

Nueva York – Gabriela Rosa, legisladora estatal de Nueva York de origen dominicano, se declaró este viernes culpable de haber cometido un fraude arreglando su matrimonio para obtener la nacionalidad estadounidense y de haber hecho una declaración falsa ante un tribunal de bancarrotas, informaron fuentes judiciales.

Gabriela Rosa, la primera mujer dominicana en ocupar un escaño en la Asamblea Legislativa de Nueva York, aceptó ante un juez federal los dos cargos que figuraban en su contra en un acuerdo judicial por el que estará obligada a dejar su cargo.

El juez fijó para el próximo 3 de octubre la lectura de la sentencia contra la legisladora, que se enfrentaba a una pena máxima de 10 años de prisión por ambos delitos pero que verá reducido el castigo a entre un año y 18 meses tras comprometerse a no recurrir.

Los crímenes cometidos por la asambleísta la incapacitan para continuar en el servicio público, según indicó en un comunicado el fiscal federal del distrito sur de Nueva York, Preet Bharara.

“Pudo presentarse a ese cargo sólo como resultado de un fraude de inmigración de años de duración y luego agravó su falta de aptitud para servir defraudando a un tribunal federal de bancarrotas”, explicó Bharara.

“Ahora se enfrenta a la pérdida de su cargo y a pasar tiempo en la cárcel por sus acciones”, añadió.

Pagó $8,000 para casarse con un ciudadano

Rosa, que nació en la República Dominicana y llegó a Nueva York en 1994, admitió ante el juez haberse casado en 1996 con un ciudadano estadounidense con el objetivo de obtener la residencia permanente en el país.

“Me casé con esta persona y no fue un matrimonio real”, afirmó.

Según la documentación del caso, la ahora asambleísta pagó 8,000 dólares a ese hombre para que se casase con ella y tres años después se divorció de él.

Durante todo ese tiempo, Rosa mantenía ya una relación con el que luego sería su segundo marido.

Engañó al declarar bancarrota

Además, la asambleísta estatal se declaró culpable de otro cargo de fraude por mentir a un tribunal de bancarrotas sobre sus propiedades y sus ingresos.

Según la Fiscalía, Rosa acudió en septiembre de 2009 a la corte para liquidar más de $30,000 dólares de deudas que acumulaba en cargos de tarjetas de crédito y préstamos personales, entre otras cosas.

Sin embargo, en el proceso no declaró ni un apartamento de su propiedad en Manhattan, ni los ingresos extra que obtenía como consultora política al margen del puesto de asistente legislativa que ocupaba entonces, ni las ganancias de su marido.

Rosa, de 47 años, ocupa un escaño en la Asamblea Estatal de Nueva York desde el año 2012, en representación de un distrito del Alto Manhattan que incluye Washington Heights, Inwood y Marble Hill.

Aliada de Espaillat

Rosa ha sido en los últimos años una de las personas clave en el entorno del senador estatal Adriano Espaillat, que el martes pasado perdió la primaria demócrata ante el congresista Charles Rangel en su carrera hacia el Congreso nacional.

Espaillat, también de origen dominicano, apoyó a Rosa cuando ésta se presentó a la elección para la Asamblea de Nueva York.