Hay que ahorrar más agua

En el período 1897-1899 en Los Ángeles llovió 12.65 pulgadas, en los dos últimos años se rompió este récord de sequía registrándose tan solo 11.93 pulgadas de precipitación. Esta comparación muestra con claridad la gravedad de la situación por la que pasa California.

Los angelinos ya están familiarizados con la importancia de ahorrar agua. Nuestra ciudad puede sentirse muy bien sobre sus esfuerzos para ese fin. El consumo diario por persona se redujo de un pico de 187 galones en el año fiscal de 1987 a 122 galones en el año fiscal 2011.

Hay que sentirse orgullosos de ser una ciudad líder en el ahorro de agua de manera que hoy, con un millón más de habitantes, la demanda general se redujo en comparación a la década de los setentas.

Sin embargo, es insuficiente. Por un lado el consumo se elevó, por ejemplo el año pasado aumentó a 129 galones; por el otro, la crisis actual es extrema como nunca se ha visto desde que se toman mediciones. Se estima que cerca del 80% de California está en condiciones extremas de sequía.

Esto significa que se necesita más ahorro. La estrategia hoy es reducir el uso del agua para el riego de plantas y zacate, que consume entre 40% y 60% del agua potable en nuestra región. La ciudad tiene en la actualidad un programa con incentivos económicos para reemplazar el pasto por otros materiales que no requieren riego. Hay que aprovecharlo.

Al mismo tiempo, en Sacramento todavía se discute una iniciativa estatal para noviembre que ayude a abastecer de agua al sector agrícola y al sur del estado; también hay quienes calculan que se acerca El Niño, ese fenómeno oceánico que ha traído lluvias en alguna ocasión en California.

Ojalá que todo esto ocurra, mientras tanto el poder de reducir el consumo permanece en manos de los usuarios. Los hogares de Los Ángeles ya mostraron que pueden ser responsables en el uso de la agua, es hora de demostrar que aun se se puede ahorrar más este líquido precioso.