Hispana queda postrada en silla de ruedas por negligencia médica

La mujer demandó al cirujano que le operó el pie, pero el doctor podría quedar impune

El Bronx – La historia de Vicky Nieves, de 46 años de edad, comenzó en noviembre de 2008. Al principio, parecía no ser nada, o mejor, no era mucho: limpiando el botiquín del baño, resbaló por el piso mojado y se torció un tobillo del pie izquierdo. Intentó curarse en su casa, pero el dolor era molesto, así que fue donde su doctor de cabecera, quien la refirió al podólogo, Gianni Persich, del Hospital Mount Sinai en Queens. El doctor Persich recomendó una cirugía, puesto que tenía una rotura del ligamento talofibular; un procedimiento ambulatorio, que no debía tener una curación de más de tres meses.

La cirugía se hizo en abril de 2009, y en la primera visita médica, unas tres semanas después de la operación, el doctor Persich insistió que debía hacerse otro procedimiento, ya que algunos músculos se veían disminuidos. Nieves se extrañó ante esta afirmación, ya que en un principio se le había dicho que no tendría mayores consecuencias.

La segunda cirugía se presentó en septiembre de 2009. Esta vez, la recuperación fue mucho más dura: Nieves tuvo que usar un yeso durante meses, e incluso perdió movimiento en el dedo gordo del pie. Además, sufría constantes hinchazones, que le hicieron consultar de nuevo al doctor Persich. Éste le dijo que lo que ella tenía iba más allá de su competencia, pues parecía una esclerosis muscular.

Asustada, Nieves fue al neurólogo, quien desestimó la opinión de Persich; y finalmente, fue a un segundo podólogo, el doctor Kevin Jules, quien le dijo que las dos operaciones habían estado mal realizadas, y que, en una de ellas, el tendón que va del tobillo al dedo, había sido removido. Desde entonces, sin poder caminar por el estado de su pie izquierdo, y habiendo sufrido varios accidentes al intentar hacerlo, Nieves ha estado tratando de ganar una batalla judicial que ahora entra a los alegatos de clausura en la Corte Suprema de Justicia de El Bronx.

Durante el juicio, Persich, quien curiosamente fue estudiante de Jules durante su especialización, afirmó que nunca le quitó el tendón a Nieves, y que la causante de la atrofia del pie fue ella, quien intentó caminar aún con el yeso puesto. La defensa, entonces, pidió a Persich que intentara caminar con un yeso, éste trató, pero al poco tiempo se cayó al suelo; desestimando su propio argumento.

“El dolor que yo sentí cuando me caí, no es nada comparado con lo que ha venido después”, dijo Nieves en declaraciones a El Diario. Y agregó: “he gastado más de $30,000 en cuatro cirugías, he vivido un infierno durante años, he subido más de 70 libras porque no puedo caminar, estoy en silla de ruedas, sin embargo, el médico podría quedar impune”.

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