Editorial: Debe aumentar el salario mínimo en Estados Unidos

Los beneficios económicos son mucho mayores que las desventajas
Editorial: Debe aumentar el salario mínimo en Estados Unidos
Se estima que dos millones de californianos ganan el sueldo mínimo.
Foto: Archivo

Pasaron exactamente cinco años desde el último aumento del salario mínimo federal. En 2009 todavía se vivía la importante pérdida de empleos a raíz de la Gran Recesión, pero a partir de 2010 hasta hoy ha aumentado de una manera lenta, pero constante, la creación de empleos en el sector privado.

Se pueden hacer muchos argumentos sobre la calidad de los empleos y los sectores de crecimiento. Lo que no se puede decir es que ese aumento salarial condujo a una pérdida de empleos masiva tal como lo anticipaban los conservadores.

Precisamente es esa misma advertencia la que tiene detenida en el Congreso la propuesta del Presidente Barack Obama para elevar el salario mínimo federal de 7.25 dólares a 10.10 dólares la hora. Los críticos del incremento dicen que quieren proteger los empleos de la gente que gana el salario mínimo ya que las empresas los despedirán por no poder o no querer pagarles mas.

Es cierto que la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que el incremento salarial costaría medio millón de empleos, como también señaló que aumentaría los ingresos ―y el poder adquisitivo― de más de 10 millones de personas. Lo que no indicó el estudio es el impacto en el sector privado de esta mayor demanda de productos y cuántos empleos se crearán a partir de ello.

El Departamento de Trabajo, por su parte, aportó recientemente cifras para este debate en donde se ve que la cantidad de empleos aumentó ―en vez de reducirse― en 13 estados que subieron el salario mínimo.

Es necesario dejar las fantasías de lado, como esa que todavía cree que el sueldo mínimo es para un adolescente que recién empieza su vida laboral en vez de la realidad: es lo que percibe un adulto que debe mantener una familia.

El poder adquisitivo que hoy tiene el salario mínimo es una fracción de lo que representaba en la década de los sesenta. A partir de los ochenta se fue deteriorando hasta llegar al nivel de ahora.

Una persona que trabaja hoy a tiempo completo con salario mínimo está obligada, para sobrevivir, a recibir ayuda federal por estar debajo del nivel de pobreza. El aumento del salario mínimo hará justicia con millones de trabajadores pobres, ayudará a la economía al subir su poder de consumo y ahorrará a los contribuyentes dinero que hoy se gasta en beneficios federales.