Las cámaras en el LAPD

El jefe Charlie Beck fue confirmado al frente del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) por otro período más. Beck tiene ante sí la misión de mantener la confianza pública en la fuerza al mismos tiempo que protege la seguridad de todos los angelinos.

La confirmación de Beck se produce en momentos en que las acciones policiales son el centro de atenciónl, ya sea por lo que está ocurriendo en Ferguson, Missouri o en nuestra ciudad por las muerte de Ezell Ford. Es injusto comparar Ferguson con Los Ángeles y sus departamentos de Policía, pero en ambos casos hay una acción policial que conduce a un muerto en situaciones poco claras, con testimonios contradictorios entre oficiales y testigos.

Uno de los remedios para estos casos son las cámaras en las patrullas policiales. Desde hace mas de 20 años, después de la golpiza de Rodney King, se ha recomendado hacerlo. Eso se repitió después del escándalo de Rampart sin mucho éxito. En la actualidad son muy pocos los vehículos policiales del LAPD equipados con ello.

También en los últimos tiempos se ha hablado de la buena idea colocar cámaras en la solapa de los oficiales para registrar las interacciones con el público.

Creemos que las cámaras protegen al público de los malos policías y al oficial del malintencionado que lo quiere acusar injustamente de actuar mal.

Primero hay que convencer a los oficiales de sus ventajas ya que el mero monitoreo de conversaciones radiales condujo hace un tiempo a que se desmantelara, contra las normas internas, más de 70 antenas de patrullas en la División del Sudeste.

La gestión de Beck ha tenido sus serias controversias. Desde el caso Dornan, a los favoritismos y a una mal contada reducción de delitos violentos, entre otros. Sin embargo, la confianza de la comunidad en la Policía es lo principal. Beck a repetido una y otra vez su respaldo al uso de cámaras, la implementación de esta tecnología tiene que ser una prioridad en su segundo período.