Frente múltiple contra ISIS

El presidente Obama delineó ayer ante los estadounidenses una estrategia clara para enfrentar a un enemigo complicado, como lo es un ejército irregular impulsado por un fanatismo religioso que declara independencia en un territorio de dos país mientras que mantiene dos frentes de guerra. Se necesita un esfuerzo con múltiples aspectos y eso es lo que se está planteando.

La Casa Blanca está en lo correcto en conseguir aliados como Francia dispuestos a bombardear las posiciones del Ejército Islámico de Irak y Siria (ISIS) en Irak. Al mismo tiempo, se refuerza políticamente al nuevo gobierno de Irak con la esperanza de ser más inclusivo que el anterior para quitar el atractivo de ISIS entre la población sunita.

Lo más significativo de la propuesta de Obama es el respaldo directo con entrenamiento y armas a otras facciones rebeldes más moderadas en Siria que combaten el régimen de Bashar Al Assad. A principios de año, el presidente Obama hizo una petición de 500 millones de dólares que quedó trabado en el Congreso.

Es importante que haya un consenso nacional para esta estrategia, aunque como en otros temas, los republicanos están divididos.

Por un lado, están los aislacionistas que no quieren ningún papel fuera de la frontera. Por el otro esta el regreso descarado de los neoliberales, con el ex vicepresidente Dick Cheney a la cabeza aconsejando guerra a los congresistas republicanos.

Es increíble la reaparición del arquitecto de la desastrosa ocupación iraquí basada en mentiras. Es indignante que tenga la osadía de culpar a Obama por ISIS, cuando bajo su administración —a raíz de la guerra— estallaron los enfrentamiento sectarios religiosos que crearon el ambiente en Irak para que surja una organización como esa.

Y nunca falta alguien como el senador Ted Cruz que entre sus propuestas para combatir ISIS, una es reforzar la frontera con México y quitar la ciudadanía estadounidense a quienes respalden a los terroristas, y la otra es bombardearlos en Irak.

Hoy se cumple un nuevo aniversario del 9-11, de los atentados que trajeron a nuestro territorio la amenaza del terrorismo islámico. En estos 13 años se aprendió lo que se debe hacer y no hacer. En este contexto la estrategia de Obama parece bien orientada.