La neutralidad en la red

La neutralidad en la red

Está en peligro el efecto democratizador de la internet, el que facilita básicamente el mismo acceso a la información ya sea el usuario pobre o rico. Las empresas de comunicación y los Republicanos quieren cambiar el sistema actual.

Ellos quieren eliminar el concepto de “neutralidad en la red” que precisamente trata a todos los usuarios de la misma manera. Quieren que no haya una regulación federal para tener la libertad de manipular la velocidad conque se maneja la información en la red para obtener más ganancia.

Por ejemplo, una compañía de comunicación por internet —ya se At&T, Verizon, etcétera— podrá cobrar al sitio de películas Netflix una tarifa especial para darle prioridad y más velocidad por sobre otros sitios. O sea, que la empresa será la que decida cual es el contenido prioritario —para sus ganancias— y el que considere menos productivo para hacer el acceso más lento. El usuario pasa a un segundo plano dependiendo de la estrategia corporativa y de su capacidad para pagar .

Este cambio perjudicará al usuario medio que por no poder pagar por una vía rápida, quedará rezagado en un carril lento. Hoy la información es mayormente accesible a todos por igual. El cambio puede impedir que organizaciones comunitarias y activistas no tengan mañana el acceso a información que tienen hoy.

La industria dice necesitar el cambio para crecer y los Republicanos prefieren la protección a la industria por sobre la del consumidor. Para el infaltable senador Ted Cruz, la neutralidad en la red es “el Obamacare de la internet”.

El presidente Obama hizo bien ayer en respaldar públicamente la neutralidad en la red. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) tiene que tomar próximamente una decisión sobre el futuro de la misma.

Esperamos que el FCC declare a la red como una utilidad pública igual que el agua y la electricidad para proteger la neutralidad y el acceso a ella igual para todos.

La internet dio vuelta el mundo dando acceso al individuo a un gigantesco caudal de información. No hay que dejar que el sector privado se apodere para decidir quien tiene acceso a que información y a que velocidad. De lo contrario será un gran paso atrás para la revolución informática