Una pesadilla tecnológica

Desde hace más de 20 años que el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) está obligado a cambiar el sistema para ordenar la documentación de los alumnos. El resultado es la desastrosa implementación del My Integrated Student Information System (MiSiS).

Es difícil imaginar que el segundo distrito escolar más grande de la nación estaría envuelto en un caos al punto de que las transcripciones escolares no coincidan con lo realizado por el estudiante, con la posibilidad de perjudicarle al estudiante su aspiración universitaria.

El nuevo Superintendente Escolar, Ramón Cortines, está desplegando un ejército de personas para verificar manualmente que la información que sale del sistema computadorizado sea correcta.

El análisis interno sobre el fracaso del MiSiS parece una pesadilla burocrática de estimaciones equivocadas, de falta de preparación y de una reacción incorrecta ante la aparición de los problemas.

Es aparente que hubieron advertencias de maestros y administradores sobre las dificultades del sistema antes de comenzar a implementarse con los problemas ya conocidos en la secundaria.

La idea de experimentar en un distrito escolar del tamaño del de Los Ángeles un sistema que fue exitoso en el Distrito Escolar de Fresno ya era un reto muy grande.

A esto se le sumó la falta de claridad en la línea de responsabilidades, no estaba listo el sistema de ayuda para responder y se minimizaron los problemas cuando los alumnos de la secundaria Jefferson empezaron a perder clases debido a MiSiS.

La prioridad de Cortines está hoy puesta en garantizar que los alumnos tengan las transcripciones escolares correctas para que puedan ingresar a la universidad los que tienen planeado hacerlo.

Como segunda medida, Cortines está abriendo el proceso de actualización tecnológica con la creación de un nuevo Comité Asesor de Tecnología para “cultivar y fortalecer las relaciones” y la colaboración dentro y fuera del LAUSD. Irónicamente el sindicato de maestros (UTLA) faltó sin aviso a la primera reunión del comité, que ellos mismos habían propuesto.

Hay muchas lecciones detrás de este fiasco, la principal es la necesidad de transparencia y de trabajar remando todos para el mismo lado