Los caminos del voto hispano

No era un secreto que en líneas generales el voto hispano iba a ser irrelevante en las elecciones pasadas La única expectativa que guardábamos era que el voto hispano influyera en una que otra contienda electoral como en el caso de Colorado, entre el Demócrata Mark Udall y el Republicano Cory Gardner. Los hispanos constituimos el 14% del electorado de ese Estado. La elección fue ganada por el contendor Republicano.

En lo que respecta a los porcentajes de participación del voto hispano a nivel nacional tendremos que esperar a que se presenten los números correspondientes, pero las estimaciones realizadas a boca de urna por el Pew Hispanic Center reflejan las siguientes realidades:

*Se estima que los hispanos fuimos el 8% de los votantes en las elecciones pasadas. Cifra exactamente igual a nuestra participación en las elecciones de medio término de 2010 y 2006. Si consideramos que el número de hispanos hábiles para votar ha aumentado con respecto al 2006 y 2010, tendríamos que concluir que las campañas de movilización del voto hispano no tuvieron el efecto deseado.

*Se considera además que el voto hispano favoreció en un 62% al Partido Demócrata, y en un 36% al Partido Republicano. Esto es 6 puntos más para los Republicanos y 6 puntos menos para los Demócratas con respecto a las elecciones presidenciales de 2012; pero dos puntos más para los Demócratas y dos puntos menos para los Republicanos con respecto a las elecciones de medio término de 2010. En otras palabras, los hispanos seguimos favoreciendo a los Demócratas, pero hay indicios de cierto descontento y rechazo hacia las políticas del presidente Obama.

– Al cuestionarse a los votantes Hispanos sobre los temas más importantes que enfrenta la nación, el 49% señalo que la economía era el más importante; el 24% se refirió a la salud; y apenas el 16% al asunto migratorio. Estos números están en perfecta sintonía con los de los votantes en general que indicaron que el tema mas relevante es la economía, con un 45%; seguido de la salud con el 25%, y por el asunto migratorio con el 14%.

Con estas cifras podemos arribar a tres conclusiones:

1.- El gigante aún no despierta del todo. A pesar de que la realidad demográfica indica que el número de hispanos habilitados para votar ha aumentado, esa realidad todavía no se refleja proporcionalmente en las urnas.

2.- Los hispanos hemos favorecido y probablemente seguiremos favoreciendo a los Demócratas en las urnas, pero estos deben comprender que no somos una audiencia cautiva y que tienen que trabajar por nuestro voto.

3.- Los hispanos no somos diferentes al resto de la población. Somos una comunidad perfectamente asimilada, pero que todavía necesita ponerse a tono en la participación política. El gigante todavía necesita sacudirse y desperezarse