Un Viernes que inicia el jueves

Se acerca el Viernes Negro, esa fecha después del Día de Acción de Gracias, que inicia la temporada festiva con sus grandes descuentos. Es el momento esperado por las grandes tiendas para salvar el año.

Algunos estimados dicen que el año pasado 92 millones de personas gastaron un promedio de 407.23 dólares en ese día. En todo el fin de semana, la cifra de compradores pasó los 141 millones de compradores personas.

Este año las expectativas del National Retail Federation (NRF) son muy optimistas. La organización, que aglutina a las grandes tiendas minoristas, predice un incremento de 4.1% en relación al 2013, alcanzando un total de 619 mil millones de dólares en ventas. Para lograr ese fin, se espera una contratación de cerca de 800 mil empleados temporales.

La proyección del NRF te es muy entusiasta en la economía actual. Para lograr esas metas las tiendas invadirán lo que es una de las fiestas más tradicionales de la familia estadounidense.

No hace mucho, en el tercer jueves de noviembre los negocios estaban cerrados en ese feriado. Seguro que entre familia y amigos se planeaban cómo aprovechar las liquidaciones del día siguiente y algún aventurado pasaba la noche en la puerta de un negocio para el ser el primero.

Ahora hay una serie de comercios que empieza su Viernes Negro el día jueves. Es una fecha más de ventas en donde los empleados deben elegir —cuando pueden hacerlo- entre familia y trabajo en el Día de Acción de Gracias.

Otras tiendas, en cambio, deliberadamente tienen cerradas sus puertas ese día que sus empleados puedan pasarlo en familia.

Los que abren el jueves dicen hacerlo por la conveniencia de sus clientes, los que lo cierran lo hacen por sus empleados. Creemos que en una fecha tan importante como el Día de Acción de Gracias debería prevalecer la valoración del núcleo familiar como ha ocurrido siempre.

El consumo es fundamental para mantener a flote y activa la economía, pero la tradición y los valores, como el Día de Acción de Gracias, es una parte fundamental del sentir estadounidense. En este momento una jornada más de compras no hará tanta diferencia como un día en familia alrededor de una mesa para dar gracias por todo lo que se tiene