Juan Gabriel ofreció su último show del año ¡A lo grande!

El cantante se presentó en el Estadio Municipal de Querétaro, en el que cantó, bailó y movió masas tal como lo hacía hasta hace pocos años

Juan Gabriel ofreció su último show del año, como si los problemas de sobrepeso y un severo cuadro de neumonía nunca hubieran existido y se presentó en el Estadio Municipal de Querétaro, en el que cantó, bailó y movió masas tal como lo hacía hasta hace pocos años.

El ídolo ofreció un emocionante espectáculo que casi alcanza las cuatro horas.

La noche del sábado, miles de queretanos y público de estados vecinos como Guanajuato, San Luis Potosí, Michoacán, Jalisco y el Distrito Federal arribaron al lugar para presenciar el recital.

En punto de las 21:00 horas, mientras la orquesta interpretaba el opening, Juanga aparecía en el escenario y provocaba, sin más, el primer grito ensordecedor de la noche.

El autor de piezas como Te sigo amando y No tengo dinero portaba un traje rosa y caminaba con paso firme, miró a un sector del público y dijo: “¡Querétanos de mis amores!”, lo que originó un grito ensordecedor del público para interpretar el popurrí compuesto por Caray, Siempre en mi mente, He venido a pedirte perdón, Tus ojos mexicanos lindos, María José y Mi fracaso, algunas de las primeras interpretaciones de la noche.

El repertorio prácticamente fue el mismo presentado en plazas como Tijuana, Monterrey y Tuxtla Gutiérrez.

La entrega continuó a lo largo de la noche. Mientras Juanga se esforzaba por alcanzar la perfección de su voz, sorprendía con pronunciadísimos movimientos de cadera y gritaba eufórico a “sus amores” y ellos le respondían con gritos todavía más intensos, coreando sus canciones de manera permanente y con la obediencia a cada una de las peticiones de la estrella.

Tras entonar Me nace del corazón, el inmueble casi se cae.

Después de dos horas, se pensaba que el espectáculo estaba a punto de concluir y algunos se alistaban para abandonar el estadio y salvarse del frío que a esa hora ya calaba. Después de interpretar Para qué me haces llorar, miles pidieron otra canción más, el artista hizo caso con otra, otra y otra.

“Es la hora de las complacencias”, dijo para continuar con el show durante una hora más sin más setlist que las peticiones de la gente.

Algunos, los menos, no soportaron el clima y abandonaron el lugar, pero quienes se quedaron fueron recompensados con tres horas 40 minutos de concierto, más de 40 canciones y la entrega absoluta del artista.

“¡Feliz 2015, amores!”, dijo antes de despedirse del escenario, donde también interpretó Yo no nací para amar, Abrázame muy fuerte, Así fue, Querida y una versión de Lágrimas y lluvia.

POR: Joel O´Farrili/@joelofarrili