Por fin habrá relación con Cuba

Por un margen de 2 a 1 los latinos favorecen la restauración de las relaciones con Cuba

Tanto yo como mi organización, La Familia Latina Unida, respaldamos totalmente a la decisión del presidente Obama de restaurar las relaciones con Cuba. Como mexicanos, al igual que los otros pueblos latinoamericanos, hemos conservado un respeto mutuo con la revolución cubana y el pueblo cubano. En Cuba me han dado la bienvenida y me han tratado con un respeto que muchas veces no he encontrado en los Estados Unidos.

Percibo dos motivos por los cuales el presidente decidió actuar en este momento. En primer lugar el Cumbre Interamericano tomará lugar en abril. En el último encuentro de la Organización de Estado Americanos los Estados Unidos se hallaba totalmente aislado. Se aprobó una resolución para condenar a los Estados Unidos por su supresión imperialista de Cuba con votos en oposición solo de Canadá y los mismos Estados Unidos. De verdad, el presidente no iba a poder asistir al cumbre en abril sin haber hecho lo que hizo. Todos los gobiernos latinoamericanos le dijeron claramente: Sin Cuba, no habrá cumbre.

Y no quiero decir que no existen discrepancias políticas entre los países latinoamericanos en sus actitudes hacia los Estados Unidos y Cuba. Lo que significa es que toda América Latina se opone a la dominación arrogante que ha caracterizado las relaciones de los Estados Unidos con sus naciones.

Durante muchos años pudo denunciar las políticas estadounidenses que han lisiado las naciones latinoamericanos, mientras los otros países quedaban callados. Tan solo con la cuestión de la deuda, lo dicho por Fidel Castro lo convirtió en un héroe de toda América Latina.

Hay otra explicación porque el presidente pudo actuar en esta coyuntura. El movimiento pro derechos de los inmigrantes ha unificado a toda la comunidad latina como jamás ha sido el caso en el pasado. Hemos organizado un movimiento masivo a favor de pedir al presidente que tomara acción ejecutiva cuando el Congreso se ha hallado estancado. El apoyo de los latinos para el presidente, a causa de su orden ejecutiva, se ha aumentado mucho. Sondeos de opinión pública muestran que por un margen de 2 a 1 los latinos en los Estados Unidos favorecen la restauración de relaciones con Cuba. Los políticos ya no se están dejando controlar por un puñado de ancianos cubanos en Miami que se han encontrado atrapados en la Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, una guerra que envenenó sus relaciones con el gobierno cubano y también le obligó a la revolución cubana de usar medidas duras en contra de ellos. Los cubanos más jóvenes en los Estados Unidos se manifiestan más favorables a la idea de acabar con el bloqueo y descubrir más acerca de su país de origen.

Acabar completamente con el bloqueo, que tanto sufrimiento ha causado al pueblo cubano, será un proceso bastante largo. ¡Pero ya comenzó! El dialogo libre de ideas que pasa entre los países latinoamericanos se podrá extender para incluir las comunidades latinas en los Estados Unidos y podremos escuchar a las ideas de los cubanos y compartir de su cultura que en tantas formas es nuestra también.

La posición de América Latina a favor de los cambios representa una nueva coyuntura en las relaciones entre los Estados Unidos y América Latina. Ya no será posible que los Estados Unidos dicte a los países latinoamericanos por medio de presión económica o intervención militar. América Latina no lo soportará ya más. Las comunidades latinoamericanas en los Estados Unidos debemos aprovecharnos de esta apertura para aprender más sobre Cuba y para desarrollar nuestras relaciones con el pueblo cubano en su isla. La batalla, ya victoriosa, de unos cuantos millones de cubanos en contra del país mas poderoso en el mundo, para mantener su autodeterminación, es una hazaña histórica incomparable. Pero también le ha costado caro a Cuba y a las vidas de sus ciudadanos.

Durante decenios los Estados Unidos se esforzaba para privar de sus derechos políticos a Cuba. Actualmente en los Estados Unidos, los latinos tenemos el mismo reto de privación de derechos. A pesar de constituir la agrupación más grande en el país, los latinos constituyen el mayor grupo que se encuentra privado por ley de sus derechos políticos en la historia de este país. Además de los 8 millones de indocumentados 1 millón de soñadores que se excluyen del sufragio, hay otros 6 millones de inmigrantes con estatus legal y permanente que no pueden votar. Hay que tomar en consideración también que somos el sector más joven en los Estados Unidos con el mayor número de personas que no han cumplido 18 años de edad y que por eso no pueden votar tampoco. Hay 600,000 que han sido hallado culpables de delitos y por eso quedan privados del voto. En total 32 millones de latinos en los Estados Unidos viven, trabajan y estudian en este país sin ni voz no voto.

Los cubanos pudieron sobrevivir y obligaron a los Estados Unidos abandonar su guerra, que duró 50 años, en su contra, por medio de organizar su solidaridad con otras naciones además de sus comunidades en Cuba. Debemos aprender algo de ellos, aquí en los Estados Unidos. Siempre cuando nos mantenemos unidos en nuestras propias comunidades, independiente de quien tiene papeles y quien no, y mantenemos lazos fuertes con los pueblos latinoamericanos, podremos superar la injusticia y la discriminación cuya raíz es la forma masiva en que nos han privado de derechos políticos