LAX se inunda de reencuentros navideños (fotos)

Angelinos recibieron a sus familiares en el aeropuerto para las fiestas

Después de un año lejos de casa en trabajo misionero, Mayra Quintero regresó a tiempo para estar con su familia en Navidad.

“Voy a disfrutar la Navidad con la familia”, dijo Quintero emocionada mientras se encontraba con su padre y hermano en el área de equipajes de la Terminal 5 del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. “Ahora quiero trabajar y estudiar pero también seguir con las misiones cuando pueda. Me gusta ayudar a otras personas y predicar la palabra de Dios”, añadió la joven, a quien el trabajo misionero la llevó a Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Cuba.

Así como el martes el aeropuerto de Los Ángeles estuvo ocupado con las personas que viajaban fuera de California y Estados Unidos, el miércoles cientos de angelinos esperaban la llegada de sus seres queridos, desde otros puntos del país y el extranjero para la fiesta de Navidad. Muchos de ellos estaban ansiosos después de muchos años de separación.

“Hace 15 años que no veía a mi hermano y es la primera vez que viene. Vamos a pasar esta Navidad de lo mejor”, dijo René Alfaro, mientras abrazaba a su hermano Moisés, en la Terminal 5, el vuelo desde El Salvador. “Tengo ganas de ir a El Salvador porque cuando salí, hace quince años, tenía un nieto. Hoy tengo 12 nietos y solo conozco 11 por fotos”, añadió, mientras salía feliz con su hermano y su sobrino desde la terminal.

Al igual que Alfaro, la familia Rivera esperaba la llegada de la abuela y una tía desde El Salvador. Después de cuatro años sin ver a su familia en Los Ángeles, la señora Juana Rivera iba a conocer a su bisnieta.

“Siempre hubo planes que viajara pero por cuestiones de economía no se pudieron hacer hasta ahora. No hay estabilidad en el trabajo”, dijo Roberto Rivera, quien desearía que su madre se quedara más de los tres meses que tiene pensado estar. Para su hermana Rosaligia era la primera vez que venía a Estados Unidos.

La emoción de quienes se notaba claramente cada vez que se abría la puerta de llegada internacional de la terminal. Abrazos y llanto se combinaban para demostrar cuanto habían extrañado su ausencia.

“Estoy esperando a mi mamá a la que no he visto en 10 años. Estoy contento porque viene para la Navidad”, dijo Misael Maldonado. “Estamos esperando que salga en cualquier momento”, añadió emocionado.