Nuestros deseos navideños

La tradición navideña se presta para para tener una lista con los deseos para un mundo mejor.

Lamentablemente Papá Noel no será el encargado de hacerlos cumplir sino en muchos casos requiere el compromiso, el esfuerzo y una generosidad navideña para poder ver más allá de uno mismo y de sus propios intereses. Estos son algunos deseos.

* Que los republicanos del Congreso vean que la reciente acción ejecutiva del presidente Obama es mucho más que un debate legal sobre la Constitución. Esperamos que los legisladores reconozcan las ramificaciones humanas de que su oposición se traduce en la realidad en una deportación que conduce a la destrucción del núcleo familiar.

*Que la recuperación económica llegue a todos los estadounidenses. Las recientes cifras macroeconómicas muestran que existe una generación de empleos y un crecimiento económico nunca visto desde 1999, mientras que la Bolsa de Valores de Wall Street bate todos los records. Pero estas buenas noticias no se sienten en el estadounidense medio que debe consolarse con empleos mal pagos en la industria de servicio. Hoy más que nunca cobra relevancia la necesidad de un salario digno que permita al trabajador elevarse de la pobreza y de la asistencia pública.

*Que la relación entre la policía y la comunidades de minorías esté basado en la comprensión de la difícil labor que tienen de los agentes del orden y del respeto al individuo contra el abuso de la autoridad sin importar la raza de uno y del otro.

* Que un México distinto con más transparencia y menos corrupción pueda ser el resultado de la masacre de los 43 normalistas. Le ha tomado un tiempo al cuerpo político mexicano para reconocer que los jóvenes asesinados son la gota que rebalsó la copa de la indignación popular contra la impunidad conque se manejan las autoridades del orden público —respaldados con el silencio de los políticos- en contra de una c ciudadanía impotente.

Estos son algunos deseos de lo que puede ser una larga lista que incluya la eliminación del ebola, de las ambiciones y extremismos que causan guerras, de la pobreza y la explotación.

Sin olvidar, por supuesto, el sincero deseo navideño para todos de Paz en la Tierra.