Un machetero en La Habana

Jorge Viera apunta en su columna algunas de las dudas que surgen con el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos
Un machetero en La Habana
El puertorriqueño Víctor Manuel Gerena es buscado por robar $7 millones a la Wells Fargo en Connecticut en 1983.
Foto: FBI

Desde que el Presidente Obama decidió conversar secretamente con el gobierno de Cuba, a espaldas del Congreso y el Senado, para restablecer vínculos con la tiranía castrista, muchas son las interrogantes que están sobre la mesa. Especialmente, cuál será el futuro de delincuentes refugiados en la isla que huyeron de la justicia de Estados Unidos.

Entre ellos se encuentra el puertorriqueño Víctor Manuel Gerena, el único todavía prófugo de 17 individuos que en 1983 en su lucha por la “independencia” de Puerto Rico se robaron -en una acción como de película- $7 millones de dólares de un camión blindado de la Wells Fargo.

La operación fue considerada en el momento como el mayor robo de este tipo en la historia de Estados Unidos.

Gerena, “el machetero”, entonces era un guardia de seguridad de la compañía bancaria. Fue acusado de emboscar a sus compañeros de servicio, atarlos y huir. Era, lo que se dice, “el insider”; y también miembro del Ejército Popular Boricua. El robo ocurrió en West Hartford, Connecticut, y no pararon hasta Cuba. Desde entonces, exactamente 1984, está en la lista de los más buscados por el FBI.

El dinero nunca se recuperó y algunos especulan que terminó en los bolsillos de los hermanos Castro. La pregunta que todos se hacen es qué va a pasar con casos como el de Gerena.

¿Será que Raúl decidirá entregarlo a la justicia norteamericana, aunque el boricua compró su libertad? Las cosas ahora pueden ser diferentes. Resulta que de la noche a la mañana, los americanos ya no son tan malos, ni los van a llenar de bombas, ni invasiones. Entonces, dicen, hagamos relaciones. Tendremos embajadores, que es la mayor expresión de convivir como buenos amigos.

El Congreso estadounidense -dominado ahora por republicanos- debatirá si finalmente aprueban y designan un Embajador en La Habana, aunque el camino tiene muchas piedras, pero eso es otro capítulo. La gran pregunta es fácil: ¿permitirán que continúen caminando libremente por las calles de La Habana ciudadanos norteamericanos -prófugos de la justicia, técnicamente hablando- que robaron, asaltaron y hasta mataron en todos sus delirios?, ¿o se empezará a conversar de extradiciones de estos personajes que aprovecharon la guerra fría para huir y ocultarse?

Por ahora Gerena sigue durmiendo tranquilo. Hasta que alguien se acerque y bajito le pida que despierte. A estas alturas si yo fuera “el machetero” en La Habana, dormiría con ojo abierto, porque el final puede estar muy cerca. Total, nunca llegaron las bombas, ni las invasiones. Y como ahora dicen en La Habana: “Salud por los nuevos amigos….”.

Jorge Viera es presentador de Noticias 41 de Univision en Nueva York. Acaba de publicar el libro ‘De todo menos perfecto’. “Si yo llegué, cualquiera puede hacerlo” es su lema. Puedes leer todas sus columnas aquí.