Editorial: Equidad para la trabajadora

Día de la Mujer: Hay que corregir la desigual compensación en el mundo laboral

Editorial: Equidad  para  la  trabajadora
El problema de la valoración de la mujer en la fuerza trabajadora se refleja en la falta de políticas laborales que la perjudican
Foto: Archivo/Ciro Cesar / La Opinión

ENGLISH VERSION

La disparidad entre el salario de la mujer y el hombre refleja una injusticia en donde el género juega un factor en el reconocimiento profesional y la compensación laboral.

Una mujer gana un promedio de 82 centavos por cada dólar que recibe un hombre haciendo el mismo trabajo, de acuerdo a la Oficina de Estadísticas Laborales. Esta brecha es aun más grande para las afroamericanas y las latinas que reciben 64 y 55 centavos por cada dólar de un hombre blanco, respectivamente.

Se calcula que el doble de mujeres que hombres trabajan por un salario de pobreza y que dos tercios de los trabajadores con salario mínimo.

Se dice que la educación es el camino para la superación, sin embargo ni siquiera la preparación profesional similar entre hombre y mujer suele conducir a una compensación pareja.

Han habido intentos legislativos para corregir esta situación, pero fueron derrotados bajo el argumento de destruir la meritocracia en que supuestamente se basa una compensación laboral. Esto es irónico porque cuando el género de una persona es relevante a la hora de las promociones y el pago, los méritos que se realizan en la función ya quedan desvirtuados. Por eso, una corrección de esta brecha es precisamente reponer esta meritocracia.

El problema de la valoración de la mujer en la fuerza trabajadora se refleja en la falta de políticas laborales que la perjudican. Por ejemplo, la ausencia de un beneficio pago por maternidad obligatorio, lo mismo para el cuidado de la familia y la disponibilidad de guardería accesible. No es justo penalizar a la madre trabajadora sin ayudarle o darle facilidades y flexibilidades necesarias.

Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, recordamos la injusticia económica que existe en una sociedad avanzada como la nuestra. No olvidamos que la condición de la mujer en otras regiones es de fragilidad, de explotación y francamente desesperante. Éstas son violaciones a los derechos humanos que no pueden ser ignorados.

Ya es hora de realmente valorizar la labor de la mujer en mundo laboral y que reciba un trato digno y profesional de sus colegas varones que considere su valioso aporte más allá del género.