Cuando pelea Bradley siempre ocurre algo bizarro

El réferi creyó que había sonado la campana y detuvo las acciones tras el mejor golpe de Jessie Vargas, a quien puso celebrar por varios minutos
Cuando pelea Bradley siempre ocurre algo bizarro
Momento en el que Jessie Vargas celebra un aparente nocaut de milagro. El réferi Pat Russell , confundido, indica que escuchó la campana, aunque en realidad fue la señal de los 10 segundos para el final del round 12.
Foto: Getty Images

En las peleas de Timothy Bradley siempre ocurre algo interesante o inesperado.

Bradley una vez salió vencedor en contra de Manny Pacquiao, en una decisión tan cuestionada que la OMB revisó la pelea y dijo que los jueces se equivocaron. En otra ocasión se salvó de manera increíble de un tempranero nocaut para superar a Ruslan Provodnikov en la “Pelea del Año” de 2013. Y luego en diciembre pasado dominó al argentino Diego Chaves, pero los jueces anotaron un inexplicable empate.

Súmenle a la lista el combate del sábado en el StubHub Center de Carson, California, cuando “Tormenta del Desierto” Bradley obtuvo el campeonato interino de peso welter de la OMB a pesar de terminar el round 12 en piernas tambaleantes y con su rival, el mexicoamericano Jessie Vargas, levantado en hombros como aparente vencedor.

El boxeo vivió la noche del sábado su momento bizarro de 2015, cuando el réferi Pat Russell escuchó la señal de los últimos 10 segundos del round, esos tres golpeteos consecutivos que alguien en ringside hace siempre, y detuvo las acciones. Russell creyó que era el sonido de la campana y como eso ocurrió justo después de que Vargas, dominado casi toda la pelea, había puesto a temblar a Bradley con una potente derecha a la cabeza, se generó tremenda confusión en el ring, con el peleador mexicoamericano celebrando un aparente nocaut de película.

Minutos después, el experimentado réferi rectificó tras charlar con los oficiales alrededor del ring y el anunciador Lupe Contreras le aclaró al público que la pelea fue detenida anticipadamente por un error del experimentado árbitro y no porque se hubiera decretado un nocaut técnico.

Los jueces anotaron la pelea 116-112, 117-111 y 115-112 en favor de Bradley (32-1-1, 12 KOs), quien conectó 232 de 676 golpes intentados, por 203 de 630 de Vargas, según estadísticas de Compubox. En golpes de poder, Bradley tuvo 143 de 347 (41%) por 109 de 335 de Vargas (33%).

Pero todo estuvo a punto de cambiar al final con lo que hubiera sido el primer nocaut sufrido por Bradley, cuya solitaria derrota se la propinó Pacquiao.

El júbilo de Vargas (26-1) desapareció cuando Russell le notificó a Erik “Terrible” Morales, el nuevo entrenador de Vargas, de la situación.

“La pelea estaba cerrada yendo al round final”, dijo Vargas, quien perdió lo invicto. “Sabía que tenía que ganar el round. Sabía que faltando 7 segundos todo lo que necesitaba era un golpe más”.

Ese golpe ganador no llegó. La posibilidad se la arrebató el réferi Russell con su error. Bradley estaba lastimado y tratando de sobrevivir.

“Me agarró con un golpe mejor”, reconoció Bradley. “Pero, vamos, iba a terminar la pelea, soy un peleador experimentado”.

Bradley dominó desde un principio con su mayor velocidad y dinamismo. Vargas rara vez pudo contrarrestar esa movilidad, pero aun así encontró la manera de conectar el mejor golpe de la noche al final, una derecha a la mandíbula que estuvo a punto de firmar esa victoria que necesitaba para pasar al siguiente nivel.

“Pensé que escuché la campana”, explicó Russell, entrevistado por el reportero de HBO para que todo el público en el StubHub Center y en la transmisión de HBO entendiera la situación. “Había mucho ruido. Tomé una decisión basada en lo que escuché”.

Vargas le pidió a Bradley una revancha arriba del ring luego de que se dio la decisión unánime. Bradley aceptó. Y por el drama que se vivió, no sería extraño que ésta se hiciera realidad.